Falta de Empatía y Correcta Distribución de los Recursos

Por: Redacción 15/07/2022

Las ultimas protestas que se han desarrollado en el país por parte de diferentes sectores de la sociedad, son el reflejo de la frustración en que viven la mayor parte de la población. El incremento del costo de la vida ha provocado que muchas familias no puedan satisfacer necesidades básicas, como alimentación, vivienda, salud, educación y transporte.

Es cierto, que el incremento del costo de estos bienes muchas veces es producto de agentes externos y fuera del control del gobierno; que los dos últimos años experimentamos una crisis sanitaria, nunca vívida en este siglo; que el cierre de empresas, la perdida de empleos y la reducción en recaudación de impuestos han provocado una disminución económica.

Es comprensible, que, ante la disminución de los ingresos del estado, el incremento de subsidios dirigidos a aliviar la crisis económica, y el aumento de la deuda pública, no haya espacio para dar respuesta a la petición de los manifestantes.

Sin embargo, a pesar de que las matemáticas son exactas, es difícil entender que no hay para congelar el precio del combustible, cuando la población observa como las autoridades electas y nombradas actúan totalmente diferente a lo que predican y hacen uso indebido de los recursos finitos del estado.

La explosión en las calles es porque la población panameña ha observado que sus principales problemas no se resuelven, los casos de corrupción aumentan y hay una falta de empatía con la situación que se vive.

Durante los últimos tres años, los panameños han observado acciones que de poco a poco han contribuido a este estado de disgusto y frustración. Entre ellos, el intento de comprar ventiladores a sobreprecio, las irregularidades reportadas en el cobro de premios en la Lotería Nacional de Beneficencia, el mal estado de las escuelas a nivel nacional, el mal estado de las carreteras y principales vías del país, las fallas en el sistema de recolección de desechos, la falta de medicamentos en el sector publico y su alto costo en las farmacias privadas. La falta de un plan para salvar a la Caja del Seguro Social, el incremento en la planilla estatal en sectores que no lo ameritan, la exoneración de impuesto a grupos adinerados, los altos ingresos en concepto de gastos de movilización, y la cereza del pastel, la celebración exagerada por parte de algunos diputados.