Extraterruqueo
Si las principales potencias del mundo se esfuerzan en hallar extraterrestres, la derecha quiere que el Perú sea potencial mundial en tener extra-terruqueadores. Las palabras "terruco" o "terruquear" son aportes nacionales al lenguaje político internacional.
En todo el hemisferio, nuestro país es el que más emplea el mote de "terrorista" para descalificar a oponentes internos. Hay repúblicas americanas donde sí se han dado mayores guerras internas como la que tuvimos entre los ochentas y noventas, como son los casos de Colombia y América Central. Sin embargo, en todos ellos no se "extra-terruquea" a los izquierdistas que antes tomaron las armas.
Antiguos guerrilleros están hoy en la Presidencia de Colombia y Nicaragua, como hace poco lo han estado en las de Brasil, Uruguay y El Salvador (en donde, además, su actual mandatario Bukele proviene del FMLN). Quien más tiempo ha estado en una vicepresidencia en Occidente es García Linera (Bolivia, 2005-19), quien lideró a la guerrilla katarista.
Sinn Féin, el antiguo brazo legal del IRA, la mayor organización armada antes tildada de terrorista dentro de la OTAN, acaba de lograr el primer puesto en las elecciones generales de las 2 Irlandas.
Las democracias occidentales buscan que los antiguos subversivos truequen las armas por las urnas. Permitiéndoles incursionar en la política legal a través de la competencia electoral es que se han logrado en todas estas naciones reducir la violencia letal.
En Perú, Abimael Guzmán ha muerto y hace 3 décadas ordenó a sus huestes abandonar la "guerra popular". Su declive es tal que la única vez que lograron presentar un candidato afín en una elección nacional (Walter Humala para el Parlamento Andino) no logró ni el 0.1% de los votos.
Mientras el APRA llegó a cogobernar con Bustamante y Rivero en 1945-48, una década después de que esta había impulsado atentados terroristas (como los asesinatos a Miró Quesada, director de El Comercio, y antes del presidente Sánchez Cerro), hoy la ultraderecha limeña necesita azuzar el peligro del "terrorismo" como su principal carta para justificar sus constantes maniobras golpistas, autoritarias y antipopulares.
Todo ello es una farsa. Según varios analistas, no es casual que se haya producido masacres en el VRAEM en las vísperas de cada uno de los 3 balotajes en los que ha competido Keiko, con los cuales ella quiso proyectarse como la mejor posisionada para aplicar la "mano dura". El "Militarizado PCP", a quien se le atribuyen estos atentados, luego ha brillado por su ausencia (incluso ahora donde no saca ni un solo comunicado frente a la crisis o las matanzas).
Abimael fue quien más pregonó la consigna de amnistiar a Fujimori y a sus asociados, como vía para lograr ser excarcelado. Montesinos escribió con su propia mano una carta a Guzmán implorándole a los senderistas a aportar los pocos votos que faltaban para que Keiko ganase las presidenciales.
Boluarte hoy se alía con la misma DBA que antes le terruqueaba para juntos difamar a los manifestantes como "senderistas" o "terroristas". Un movimiento de masas que recurre al derecho constitucional a la protesta es lo opuesto a sectas que hacen atentados o asesinan individuos. Con esas imputaciones se justifica el terrorismo de Estado y que las fuerzas del orden hayan tenido la orden de disparar a la cara y al pecho para matar. El terruqueo deshumaniza a sus contrincantes y justifica que se les mate como cucarachas.