El verano, con sus intensas temperaturas, puede ser un reto para la salud para las mascotas.
El calor extremo aumenta el riesgo de sufrir golpes de calor, deshidratación y quemaduras en las patas, entre otros inconvenientes. Aquí le compartimos algunas recomendaciones esenciales, para que sus amigos peludos disfruten del verano de manera segura. Asegure una buena hidrataciónEl calor provoca una rápida pérdida de líquidos en las mascotas, por lo que es crucial que siempre tengan acceso a agua fresca y limpia.
El asfalto y otras superficies pueden calentarse tanto que pueden dañar las patas de los perros. La Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad recomienda realizar los paseos temprano en la mañana o al final de la tarde, cuando las temperaturas son más suaves. Una buena forma de verificarlo es colocar su mano sobre el pavimento durante cinco segundos; si le resulta incómodo, es probable que también lo sea para su mascota.
Incluso con las ventanas abiertas, dejar a tu mascota en un auto estacionado puede ser extremadamente peligroso. La Humane Society advierte que la temperatura dentro de un vehículo puede elevarse rápidamente y causar un golpe de calor fatal. Si ves a un animal encerrado en un coche bajo el sol, es importante que contactes a las autoridades de inmediato. Protéjalos de golpes de calor
Dado que los perros y gatos no sudan como los humanos, regulan su temperatura a través del jadeo.
Plagas y quemaduras
El verano favorece la proliferación de pulgas, garrapatas y mosquitos, lo que aumenta el riesgo de contraer enfermedades como la leishmaniasis y la enfermedad de Lyme.