El peligro más común para los usuarios de móviles ya no es la pornografía, sino los anuncios de internet.
¿Le llega un e-maila su teléfono conduciéndolo a una página del banco donde le piden sus claves? ¿Le ofrece descargar un archivo PDF una ventana emergente en su celular? Desconfíe.
Los anuncios en páginas de internet son ahora la mayor fuente de códigos maliciosos en los teléfonos móviles, según un nuevo estudio.
Aunque todavía mucho más seguros que el mundo de las computadoras, los móviles son un campo fértil para los hackers, que les dan nuevos matices a las técnicas tradicionales.