Japón busca negocio futuro en limpieza nuclear
- El desastre en la planta nuclear Fukushima Dai-ichi podría redundar en un aspecto sorprendente: oportunidades.
- Para limpiar el lugar, Japón va a desarrollar tecnología y expertos que cualquier país con un reactor nuclear va a necesitar algún día.
- Con la mira en decenas de reactores nucleares en el país y centenares en el extranjero que eventualmente van a ser retirados, la industria japonesa ve un mercado rentable para esa experiencia.
- Pudiera sonar raro, dados todos los problemas actuales con la planta costera en Fukushima, incluyendo derrames masivos de agua contaminada y otros problemas que siguieron a su devastación por el terremoto y tsunami ocurrido el 11 de marzo de 2011.
Al compás de tambores y con carteles que proclamaban “Adiós nucleares”, miles de personas se concentraron en un parque de Tokio y se dirigieron al Parlamento para exigir el fin de la energía atómica cuando se acerca el tercer aniversario del desastre de Fukushima.
Los participantes en la manifestación, una de varias planeadas en diversas ciudades japonesas, dijeron que nunca olvidarán el desastre nuclear del 11 de marzo de 2011, el peor desde Chernobyl.

Prometieron además bloquear la decisión del gobierno del primer ministro Shinzo Abe de reactivar varios de los 48 reactores apagados y renegar del compromiso del gobierno anterior de reducir la dependencia del país de la energía nuclear. Las importaciones de crudo se han disparado desde el desastre, perjudicando la economía.
Katsutoshi Sato, un trabajador ferroviario jubilado que participó en la protesta, empuñaba una caña de pescar con la foto de un pez colgada del anzuelo, para resaltar los temores sobre la contaminación radiactiva de los ríos.
“Las protestas aumentan”', dijo, destacando que participaba en la tercera manifestación antinuclear. “Viene todo tipo de gente, inclusive familias con niños”.
Protestas como las de ayer han surgido en todo el país en los últimos tres años, mientras los japoneses comienzan a poner en duda las garantías del Gobierno de que la energía nuclear es segura.
El movimiento ha atraído además personalidades como Ryuichi Sakamoto, que compartió el premio Oscar por “El último emperador” y el ganador del Premio Nobel Kenzaburo Oe.
La planta nuclear de Fukushima Dai-ichi, que explotó y sufrió tres fusiones nucleares, sigue contaminando con radiación el aire y el mar. Su desactivación seguramente llevará décadas.
Japón marcará el martes el tercer aniversario del terremoto, tsunami y desastre nuclear, en el que 15,884 personas murieron y 2,636 quedaron desaparecidas en vastas áreas de la costa norte, mientras que unas 50,000 personas de Fukushima aún no han podido regresar a sus hogares.