- 25 casos nuevos de cáncer se está detectando por año en la zona y la gran mayoría es leucemia en niños.
Hay escasez de donantes de sangre para los menores con esta afección
- El mayor problema en la provincia de Chiriquí para atender a los niños con leucemia es la falta de donantes de sangre.
- Esta carencia preocupa porque la quimioterapia no solo afecta a las células cancerígenas, sino también a las buenas, haciendo que la hemoglobina y plaquetas se afecten, por lo cual se requiere hacer trasfusiones.
- Fuentes del hospital materno infantil aseguran que algunas personas donan solo porque venden su sangre y con frecuencia el banco del hospital no posee la cantidad que se requiere.
- Un estudio efectuado hace unos años estableció que un tratamiento de quimioterapia costaba $50,000, pero se estima que hoy en día ese precio se ha triplicado.
Autoridades del hospital materno infantil José Domingo de Obaldía, de la ciudad de David, aseguraron que el 60% de los casos de cáncer que atienden corresponde a niños de la comarca Ngäbe-Buglé y, en su mayoría, se trata de diversos tipos de leucemia.
“Aproximadamente dos terceras partes de los pacientes que atendemos son indígenas, frente a una tercera parte de origen mestizo”, dijo a Panamá América la doctora Rosario Batista, hematóloga del hospital.

A su vez, detalló que el 75% de los casos de leucemia es linfoblástico, el 15% es de leucemia mieloide, el 2% de leucemia granulocítica crónica y el 8% cáncer sólido, o sea, que atacan directamente a determinados órganos.
Batista aseguró que en Chiriquí se están detectando por año unos 25 casos nuevos de cáncer, lo que indica un claro aumento de este tipo de enfermedad, sobre la cual aún no existen trabajos de campo que puedan determinar las causas exactas de su origen.
Sin embargo, según la especialista la literatura médica indica que las causas posibles de esta enfermedad son las infecciones, los tóxicos ambientales o los alimentos, exposiciones a radiaciones y alteraciones genéticas puntuales.
De los 25 nuevos casos detectados, la mayor parte se da en niños de entre tres y siete años de edad.
La hematóloga detalló que la leucemia linfoblástica es una enfermedad que se deriva del linfocito (glóbulos blancos), cuando estas células jóvenes dejan de diferenciarse de las maduras y comienzan a proliferar dentro de los huesos largos o extremidades, además de la cadera, costilla y médula ósea. Agregó que las células malignas pueden emigrar a otras partes del cuerpo.
La leucemia mieloide aguda y la granulocítica crónica, por su parte, atacan al sistema nervioso central y los linfomas.
De acuerdo con Batista, los casos de leucemia son detectados por un aspirado de médula ósea o cresta iliaca, que consiste en penetrar el hueso del paciente y extraer sangre que luego es analizada con un microscopio.
Si esto confirma la enfermedad, se envía la muestra a la ciudad de Panamá para analizarla con un citómetro de flujo y determinar el tipo de leucemia específico y, por consiguiente, el tratamiento que necesita.
Las leucemias requieren tratamiento a base de quimioterapias, en un momento determinado, y en otros casos se puede requerir de cirugía cuando son tumores ubicables en el sistema nervioso central.
Mejoras en la atención
El hospital materno infantil José Domingo de Obaldía cuenta actualmente con una sala de hemato-oncología con capacidad para 14 niños, quienes pueden recibir atención con quimioterapia, a cargo de enfermeras especialmente capacitadas.
Sin embargo, no todos los niños que padecen de leucemia permanecen en la sala, ya que en la actualidad hay 80 pacientes en tratamientos y el 98% asiste a consulta externa para aplicarle las quimioterapias.
En el caso de los menores que vienen de lugares apartados como la comarca, los niños permanecen en el centro hospitalario durante el tratamiento y los padres, en el albergue de Fanlyc.
El director médico del hospital, Edgardo de la Cera, afirmó que la sala de hemato – oncología opera, desde hace más de 10 años, en un espacio con capacidad solo para 14 camas; pero ahora y gracias al apoyo del Club 20-30, se ha estado habilitando una nueva sala en el sexto piso del nosocomio para 22 niños.
Este nuevo espacio, cuyo costo asciende al millón de dólares, empezará a funcionar a mediados de este mes de marzo e incluye un área especial de aislamiento o cuidados intensivos para casos de mayor gravedad.
De la Cera añadió que, además, se ha logrado incorporar al equipo de médicos a una oncóloga, quien se encargará de atender a los niños con cáncer sólidos (órganos).
En la actualidad solo se envían niños a la ciudad de Panamá cuando requieren recibir tratamiento de radioterapia que solo se brinda en el Instituto Oncológico Nacional (ION).