Con ellas se intenta brindar una adaptación de nuestro sistema visual a las exigencias de la sociedad actual.
Lea atentamente estas normas y llévelas a la práctica lo antes posible:
No se acerque en exceso a los textos. La distancia idónea para una persona es la que hay, aproximadamente, entre su codo y su puño cerrado. Por lo tanto, si apoyamos el codo sobre el texto y ponemos nuestra mejilla sobre el puño cerrado, tendremos aproximadamente una buena distancia de trabajo.
Estudie o lea con una iluminación adecuada. Ésta debe estar concentrada en la zona de estudio o lectura, pero el resto del entorno no debe quedar a oscuras. Por lo tanto, el habitáculo en el que nos encontramos ha de estar iluminado, y la zona en la que están los textos tiene que estarlo más, concentrando la iluminación con una lámpara.
Evite reflejos o luz directa sobre los ojos. Debemos asegurarnos de que en la pantalla del ordenador no hay reflejos molestos, los cuales producirán estrés acumulativo que puede producir cansancio visual. También tenemos que evitar la luz directa de lámparas hacia los ojos.
Realiza descansos periódicos. Tenga siempre en cuenta que los ojos no están preparados para estar mucho tiempo mirando de cerca. Por lo tanto, realiza descansos programados. No estés más de 45 minutos seguidos leyendo o con el ordenador. Relaja tu visión mirando de lejos, a través de una ventana, intentando enfocar objetos alejados.
Hidrata sus ojos. El parpadeo es un mecanismo natural de secreción lagrimal y limpieza de la superficie ocular. La visión próxima que requiera concentración inhibe el parpadeo. Durante la lectura o el uso del ordenador, la frecuencia de parpadeo se reduce a menos de la mitad.