La científica chilena Ligia Gargallo, profesora de la Universidad Católica Pontificia de Santiago, obtuvo uno de los premios que otorga la UNESCO a cinco investigadoras de todo el mundo. Los premios recompensan a una científica de cada uno de los cinco continentes.
En el caso de la profesora Gargallo, el galardón reconoce sus estudios sobre los polímeros, con resultados aplicables en la tecnología, la medicina y el medio ambiente.
Los asociados están construyendo diferentes tipos de robots que se enfoquen en varias interacciones emocionales.
Los robots recibirán las respuestas por medio de cámaras simples, sensores de audio y de contacto, así como de dispositivos que puedan medir la distancia entre las máquinas y los humanos.
"Una de las cosas que vamos a usar para detectar las expresiones en las caras y en los patrones de movimiento es una red neural artificial".
Las redes neurales artificiales se emplean porque son útiles para adaptarse a estímulos cambiantes; en este caso, detectar patrones de comportamiento, voz y movimiento.
Estas redes "aprenden patrones a partir de ejemplos observados", señala Canamero.
Una de las áreas en las que los robots van a aprender es en el movimiento humano, pues éste dice bastante del estado emocional de una persona.
Los robots no intentarán detectar estados emocionales como el disgusto, sino que se van a enfocar en la rabia, la alegría y la soledad, el tipo de emociones que tengan impacto en cómo deba comportarse el robot.
Canamero dice que los robots que pueden adaptarse al comportamiento de la gente son necesarios si es que las máquinas van a tener un papel en la sociedad humana.
Al final del proyecto, se construirán dos robots que integren los diferentes aspectos de las máquinas que se están desarrollando en el Reino Unido, Francia, Grecia y Dinamarca.
"Es muy importante detectar cuando el usuario humano está enfurecido y el robot ha hecho algo mal o si el humano está sólo y el robot tiene que animarlo". Uno de los primeros robots construidos en el proyecto está mostrando un comportamiento de impronta, del tipo que se encuentra en las aves y en algunos mamíferos cuando nacen. Hay un prototipo de robot que sigue a la gente y puede adaptarse a los humanos que interactúan con él.
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Ligia Gargallo gana premio de la UNESCO
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autor
Roberto Acuña
Fecha y hora de publicación