Cacería de focas marcada por la polémica

Los pescadores de las islas Magdalena han cazado en las últimas horas sólo treinta focas, pero la apertura de la veda, que este año concluirá a mediados de abril con la muerte de 270, 000 animales, ha reabierto la polémica sobre esa caza comercial.
El portavoz del ministerio de Pesca canadiense, Phil Jenkins, confirmó que la primera jornada de caza en la zona meridional del golfo de San Lorenzo se había saldado con la captura de "unas treinta focas".
Jenkins explicó que según las informaciones recibidas, sólo dos embarcaciones habían salido a cazar en el primer día de la apertura de la veda.
La razón de tan escasos números son las malas condiciones del hielo en la región, donde el aumento de las temperaturas ha provocado la práctica desaparición de la costra helada que cubre habitualmente las aguas del golfo.
Las focas necesitan el hielo para dar a luz sus crías y para que éstas sobrevivan durante las primeras semanas de vida, cuando no tienen fuerzas para nadar.
La falta de hielo este año en partes del golfo de San Lorenzo provocó que las autoridades canadienses redujesen a 270.000 el número total de focas que se permite cazar, 65.000 menos que hace un año.
Uno de los científicos, el catedrático Martin Olsson, del Hospital Universitario de Lund, Suecia, le dijo a la BBC que la técnica sería rentable, ya que se podría aplicar en aproximadamente una hora, a temperatura ambiente.
Olsson indicó que ya se están realizando estudios clínicos con pacientes.
En la misma revista especializada donde se publicaron los resultados de la investigación, Nature Biotechnology, dos expertos, Geoff Daniels, del Bristol Institute for Transfusion Science en el Reino Unido, y Stephen Withers, de la Universidad de British Columbia, en Canadá, dijeron que el nuevo sistema podría ofrecer grandes beneficios.
"Este método puede facilitar la fabricación de glóbulos rojos universales, que reducirían sustancialmente las presiones sobre el suministro de sangre", señalaron.
Los dos especialistas recordaron que, desde hace años, se estudiaba la posibilidad de usar enzimas para convertir grupos sanguíneos, pero que hasta ahora era imposible debido a la ineficacia e incompatibilidad de las enzimas disponibles.
Sin embargo, el nuevo proceso no puede hacer nada contra el factor RH+, que puede provocar reacciones inmunológicas.
Sólo la sangre con el factor RH- se podrá usar para crear sangre del grupo O-.
La transfusión de sangre es el procedimiento médico de incorporar sangre o sus derivados procedentes de un individuo en el sistema circulatorio de otro, utilizado para mantener con vida a los pacientes que han sufrido pérdidas excesivas de sangre por traumas o cirugía, o para proporcionar algún elemento necesario en caso de enfermedades que afectan la producción de glóbulos rojos, blancos o algún otro componente sanguíneo.
Con los descubrimientos realizados acerca de la circulación de la sangre por William Harvey, se inició una investigación más sofisticada para las transfusiones de sangre en el siglo 17, con experimentos acertados de transfusiones en animales. Sin embargo, las investigaciones sucesivas en seres humanos no fueron tan exitosas y continuaron trayendo muerte.
La primera transfusión de sangre humana documentada fue administrada por el Dr. Jean-Baptiste Denys el 15 de Junio de 1667. Él transfirió la sangre de una oveja a un muchacho de 15 años (que más adelante murió y Denys fue acusado de asesinato).
Recién durante la primera década del siglo 19 se identificaron los diferentes tipos de sangre, y que la incompatibilidad entre la del donante y el receptor podía causar la muerte. El método de conservación de sangre humana para su uso diferido en transfusiones, mediante la adición de citrato de sodio, fue desarrollado por el médico argentino Luis Agote en 1914.


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273309
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La Plata, Argentina
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