Un equipo en la Universidad de California en San Diego, encontró que la hormona leptina desencadenó un aumento en el desarrollo de las células cancerígenas en el colon en humanos.
Las personas obesas tienen una probabilidad hasta tres veces mayor de desarrollar este tipo de cáncer.
Otros estudios ya habían encontrado que algunas células cancerígenas en el colon parecen estar diseñadas para responder a la leptina, al poseer "receptores" para la sustancia química en sus superficies.
A mayor número de células grasas, más leptina tendrá la persona en su torrente sanguíneo.
El equipo en San Diego quería encontrar más evidencia de este vínculo a través de la observación de lo que le sucedía a las células cancerígenas humanas expuestas a la hormona.
En un laboratorio, los científicos añadieron la hormona a diferentes tipos de células cancerígenas.
Se observó que se estimuló el crecimiento en todas las células, y en cada dos de tres, la hormona también obstaculizó el proceso usual de muerte programada que permite al cuerpo reemplazar las células normales, proceso que a menudo funciona mal en los casos de cáncer.
La doctora Kim Barret, quien lideró el estudio señaló: "Estos resultados podrían explicar por qué la obesidad incrementa el riesgo de una persona de sufrir cáncer de colon".
"El hecho de haber mostrado cómo la leptina estimula estas células significa que la compañías farmacéuticas están en una mejor posición para desarrollar nuevos tratamientos contra la enfermedad".
El cáncer de colon es una enfermedad en la que las células malignas se localizan en la porción intermedia y más larga del intestino grueso.
Es un tipo de cáncer bastante común en muchos países, pero también resulta fácil de detectar, tiene un alto grado de curación y tarda mucho en desarrollarse.
El colon, junto con el recto (porción final del intestino grueso), es el lugar donde se almacenan las heces antes de ser expulsadas al exterior a través del ano.
Al encargarse de esta labor, acumula sustancias de desecho, por lo que es un lugar propicio para la aparición de un cáncer.
Por eso es importante reducir el tiempo de acumulación al mínimo, adoptando una dieta equilibrada que facilite el tránsito intestinal al máximo.
Edad. La mayor parte de los casos de cáncer de colon se presenta en pacientes mayores de 50 años.
Dieta. El cáncer de colon parece estar asociado a dietas ricas en grasas y pobres en fibra. En este sentido, actualmente se están llevando a cabo numerosas investigaciones.
Herencia. En el cáncer de colon desempeña un importante papel la herencia familiar, ya que existe la posibilidad de que se transmita hereditariamente y predisponga a la persona a sufrir la enfermedad. Sin embargo, esto puede detectarse y el cáncer tratarse de manera precoz.
Historial médico. Se ha demostrado que quienes tienen una mayor predisposición a padecer esta enfermedad son las personas que tienen o han tenido: pólipos (crecimiento benigno) de colon o recto. Colitis ulcerosa (inflamación o ulceración del colon); Cáncer como mama, útero u ovario.
Parientes que también han sufrido de cáncer de colon.
Estilo de vida. Existen ciertos factores que dependen del estilo de vida y que predisponen a la aparición del cáncer de colon, como, por ejemplo, la obesidad, la vida sedentaria y el tabaquismo.
El cáncer de colon tiene una larga evolución. Empieza con la formación de un pólipo (bulto que se forma junto a alguna membrana corporal) de carácter benigno. Las molestias más frecuentes aparecen en la fase avanzada de la enfermedad y pueden ser las siguientes. Estos síntomas pueden ser cambios en los ritmos intestinales.
Diarrea o sensación de tener el vientre lleno, estreñimiento, sangre en las heces, cambios en la consistencia de las heces. Dolor o molestia abdominal, pérdida de peso sin causa aparente, pérdida del apetito, cansancio constante y vómitos.