Pingüinos monitorean el cambio climático

ESTAMOS acostumbrados a oír hablar sobre los efectos del cambio climático en términos de comportamientos inusuales en los animales, como por ejemplo, patrones alterados en la migración de peces y aves.
Sin embargo, unos científicos de la Universidad de Birmingham están probando un bioindicador alternativo: el pingüino rey, con el fin de determinar si puede ser usado para monitorizar los efectos del cambio climático.
Si los pingüinos están viajando más lejos o buceando más hondo en busca de alimentos, esto nos dice algo acerca de la disponibilidad de un pez en particular en las regiones antárticas.
Los científicos pueden ser capaces de estudiar la presión ejercida por los pingüinos rey sobre este ecosistema, y buscar los efectos tanto del cambio climático como de la sobrepesca en esta región del mundo.
Una nueva manera de emplear animales como bioindicadores es determinando cuál es su requerimiento de energía. Los investigadores midieron el ritmo del corazón y el consumo de energía de los pingüinos rey mientras caminaban sobre una cinta móvil y mientras nadaban en un largo canal, y obtuvieron relaciones matemáticas entre estas dos variables.


Implantaron entonces registradores del ritmo cardíaco en pingüinos, de manera que pudieran medir la energía gastada por estas aves a través del ritmo cardíaco registrado.
Los investigadores fueron capaces entonces de encontrar si existía una buena correlación entre el costo energético de buscar alimentos en el mar, y los niveles de peces disponibles para los pingüinos. O, en otras palabras, si los pingüinos tenían que esforzarse más cuando el alimento escaseaba.
Los pingüinos rey son buenos candidatos a bioindicadores por varias razones. Primeramente, cuando forrajean en mar abierto cubren cientos de kilómetros, y son capaces de sumergirse a profundidades de varios cientos de metros, por lo que exploran una porción relativamente grande del entorno marino. En segundo lugar, se conoce bien la dieta de varias poblaciones del pingüino rey. En tercer lugar, después de alimentarse en mar abierto, los pingüinos regresan a tierra para aparearse, lo que los hace accesibles a los investigadores.


Al igual que la mayoría de sus parientes, el pingüino rey (Aptenodytes patagonicus) es natural del hemisferio Sur. La distribución de este pingüino es circumpolar, comprende el sur de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico.
Durante el verano anidan en islas australes dentro de su ubicación, a no más de unos 400 kilómetros de Antártica.
En ocasiones se han visto algunos individuos en las costas al sur de África, Sudamérica (Argentina y Chile), Nueva Zelanda y Australia. No hace mucho, hasta mediados del siglo XIX, era frecuente en las Malvinas.


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Internacional
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