El director de este equipo de científicos ha sido Manuel Serrano, del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de Madrid (CNIO), premiado en su trayectoria profesional con galardones como el Premio Banco Sabadell a la Investigación Biomédica por sus aportaciones sobre supresión tumoral.
En declaraciones Serrano explicó que esa vinculación entre el cáncer y el envejecimiento es comprensible teniendo en cuenta que ambos procesos están relacionados con la acumulación de daños celulares.
En esta investigación, publicada en el último número de la revista Nature, participan, entre otros, científicos de la Universidad Complutense de Madrid, de la Universidad de Valencia, y de la Universidad Católica de Valencia.
Serrano indicó que el incremento de los niveles de dos proteínas, tal como se ha experimentado en ratones genéticamente manipulados, además de suprimir el cáncer, retrasa el envejecimiento.
Se ha comprobado, añadió, "que los animales sometidos a mayores dosis de ambos genes tienen una mayor esperanza de vida, en comparación con el resto de ratones".
Los investigadores han "completado el conocimiento que existía" al respecto y han demostrado que los ratones en los que se da una actividad añadida de esos dos genes "no sólo están protegidos del cáncer, sino también del envejecimiento".
Los mismos genes que nos protegen del cáncer, también garantizan una mayor esperanza de vida.