El Estudio Prospectivo Europeo sobre Dieta y Cáncer (EPIC, por sus siglas en inglés) se basa en un análisis de cerca de medio millón de personas en diez países de Europa.
Sus resultados indican que las personas que beben 15 gramos de alcohol al día -una copa grande de vino o poco más de medio litro de cerveza- incrementan en un 10% el riesgo de contraer cáncer intestinal.
Pero a medida que se bebe más, el riesgo aumenta bruscamente: las personas que beben 30 gramos de alcohol diariamente acrecientan en cerca de un 25% la posibilidad de adquirir la enfermedad.
Aunque no es un riesgo tan alto como el que implica fumar, señalan que no deja de ser significativo.
La doctora Kat Arney, de Cancer Research UK, uno de los grupos que está ayudando a financiar el estudio, considera que ésta es la investigación más grande y completa de su tipo hasta la fecha.
"Como se trata de más de medio millón de personas analizadas, los datos que obtenemos son muy importantes", dijo.
"Por ejemplo, en este trabajo se incluye a unas 18,000 personas que han desarrollado cáncer intestinal, lo que nos permite crear estadísticas muy potentes sobre las causas del cáncer y cómo éstas pueden aumentar el riesgo", explicó.
Arney sugirió que quienes beben alcohol deben hacerlo de forma moderada.
Otros factores que aumentan el riesgo de contraer cáncer intestinal son fumar, la falta de ejercicio, dietas altas en grasas y bajas en fibras, y causas hereditarias.
Sin embargo, hace unos días la revista Nature Genetic, publicó que un gen podría incrementar en 20% el riesgo de sufrir cáncer intestinal.
Investigadores de las Universidades de Londres y Edimburgo identificaron en estudios separados el gen durante análisis del ADN de alrededor de 30 mil personas.
La mitad de la población, estiman los científicos, lleva el defecto genético vinculado a varios tipos de cáncer intestinal, pero el riesgo creciente es muy pequeño como para autorizar un examen genético.
Una comparación del ADN de ocho mil personas con cáncer intestinal de Estados Unidos, Francia y Escocia, permitió a Malcolm Dunlop, de Edimburgo, hallar el gen que sería responsable del desarrollo de ese tipo de tumor.
Por su parte, expertos del Instituto de Investigación del Cáncer de Londres encontraron la misma falla genética después de analizar a un número similar de personas enfermas y saludables en Gran Bretaña.
Los resultados de la investigación constituyen un paso de avance importante, pero aún queda mucho por estudiar antes de tener un cuadro completo de todos los genes implicados en el riesgo hereditario de padecer cáncer intestinal.
El cáncer intestinal es una enfermedad poco común en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del intestino delgado.
Los tipos de cáncer que se encuentran en el intestino son adenocarcinoma, sarcoma, tumores carcinoides, tumor estromal gastrointestinal y linfoma. Este sumario analiza el adenocarcinoma y el leiomiosarcoma (un tipo de sarcoma).