Un virus que mata las abejas

Un virus es el principal sospechoso en la búsqueda del asesino que mata a las abejas de Estados Unidos.
Investigaciones genéticas mostraron que el Virus Israelí de Parálisis Aguda (IAPV por sus siglas en inglés) aparece con regularidad en colmenas que de pronto pierden a la mayoría de sus abejas o a toda la colonia.
Durante los últimos tres años, el Trastorno de Colapso de Colonias (CCD, también por sus siglas en inglés) ha afectado entre 50% y 90% de las colmenas comerciales de Estados Unidos.
Los apicultores transportan sus colmenas a varias partes del país para que polinicen cultivos importantes, como los almendros de California, donde se produce cerca de 80% de las almendras del mundo, en una industria que vale 2.500 millones dólares al año.
"Esto realmente subraya el valor de los polinadores", explicó Jeff Pettis, jefe de investigación del laboratorio de apicultura del gobierno de Estados Unidos.
"Operamos un número limitado de colonias. En los años 50 teníamos cinco millones de colmenas y ahora tenemos la mitad", dijo Pettis, integrante del equipo que investigó el CCD y publica sus conclusiones en la revista Science.
El número de abejas de la variedad Apis miellifera comenzó a disminuir hace al menos 20 años, y una de las causas principales fue la aparición del ácaro parásito verroa.
Pero en 2004 los apicultores comenzaron a ver y a reportar un fenómeno nuevo y grave, que hacía que las abejas dejaran las colmenas, sus crías y sus reservas de alimentos, y que más tarde bautizaron como CCD.
Se pensó que era efecto de la radiación de los teléfonos celulares, los pesticidas, los cultivos genéticamente modificados, el cambio climático.
La genética ofreció la oportunidad de analizar los organismos que viven con y en las abejas.
"Se acababa de establecer el genoma de las abejas", recuerda Diana Cox-Foster, entomóloga de la Universidad Penn State. "Por eso pudimos hacer la secuencia y eliminar material genético de las abejas".
Los científicos descubrieron ocho tipos de bacteria que al parecer desempeñan un papel útil para las abejas. Pero también encontraron genes de parásitos, hongos y virus tanto en colmenas sanas como en las que habían colapsado.
Y el IAPV sólo aparecía en muestras de poblaciones apícolas con CCD.
"El virus parece estar fuertemente asociado con CCD", señaló la doctora Cox-Foster, "pero ahora tenemos que averiguar si es lo que causa el síndrome o si sólo es un síntoma".
  • Aún los investigadores desconocen cómo llegó el virus a Estados Unidos. Existe una leve sospecha que punta a Australia, de donde Estados Unidos comenzó a importar abejas en 2004, el año en que Trastorno de Colapso de Colonias, apareció en las colmenas estadounidenses.

  • Expertos piensan buscar entre las muestras recolectadas para determinar procedencia del virus.


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Internacional
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