Opinión
- Milagros Peña, del Hospital Militar “Carlos Arvelo”, fustigó la presencia militar y aseguró no tener miedo de marchar y decirle al Gobierno que los hospitales están en el piso.“Qué me importa que me miren y me graben los mismos militares que yo debo atender cuando se enferman. Aquí se trata de la vida de miles de venezolanos que no tienen póliza de seguro y deben ir al sector público”, exclamó.“Esta táctica militar en contra de las batas blancas tiene que terminar de abrirle los ojos a muchos que todavía no creen que estamos en dictadura” aseveró.
San Cristóbal
- El alcalde opositor de la ciudad andina de San Cristóbal, al extremo occidente de Venezuela, dijo que la policía atacó y desmanteló barricadas en las intersecciones más importantes y lanzó gases lacrimógenos y perdigones de plástico.
Estrategias
- Yorelis Acosta, psicóloga social y profesora universitaria, se ha especializado en el tema de la protesta, violencia y discurso político.Más allá del fenómeno político que se atraviesa desde hace 28 días, ella aporta la visión de cómo afecta la situación más allá de la calle.
En la celebración del “Día del Médico” se ratificó una vez más que los grupos afectos al chavismo son los que gozan del privilegio de transitar por las calles de Caracas cuando les plazca, mientras que el resto de los ciudadanos se ven imposibilitados de siquiera recorrer un trayecto de una cuadra para expresar su rechazo al estado actual del sistema de salud.
Es que la estrategia para debilitar la concentración pautada hace algunas semanas por los gremios activos de la salud y las escuelas de medicina, comenzó con una invitación hecha pública 48 horas antes por parte del ministro de la Salud, Francisco Armada, quien anunció un encuentro de los médicos socialistas en las inmediaciones de la Plaza Venezuela por las redes sociales.
Desde un principio la Plaza Venezuela fue el sitio acordado por la Federación Médica Venezolana (FMV) y otros gremios para marchar hasta la sede de la vicepresidencia de la República y, allí entregar un pliego de exigencias a Jorge Arreaza, encargado del Estado Mayor de la Salud.
La doble convocatoria obligó a los estudiantes de medicina, miembros de las sociedades médicas, enfermeros, bioanalistas, odontólogos y médicos en general a movilizarse hasta la Universidad Central de Venezuela (UCV), y esperar que los médicos afectos al chavismo salieran en su procesión.
Los oficialistas vestidos con el acostumbrado color rojo marcharon en sana paz, con música a todo volumen, con hidratación incluida y escoltados por oficiales de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) llegaron al Palacio de Miraflores a un encuentro con las autoridades del Gobierno y fueron recibidos con las puertas abiertas de par en par, sin violencia y contentos. Cuando le llegó el turno al resto de los involucrados en la medicina, el panorama festivo cambió en un pestañeo. Tres piquetes de seguridad, dos de la PNB apostados justo en la torre Polar de la Plaza Venezuela y otro de la GNB con sus respectivos equipos antimotines arruinó la fiesta.
La presencia de los uniformados caldeó los ánimos de los presentes, quienes en dos oportunidades se tranzaron a golpes con los policías con lluvia de botellas incluida.