ESPACIO PUBLICITARIO — Top (≤100px)
Relaciones humanas y su esencia
Está visto que las relaciones humanas, en su íntima esencia, no se pueden definir en términos de poder, dominio e interés personal. Se precisa el diálogo, y en este sentido, todos hemos de ponernos al servicio de todos, estableciendo vínculos de solidaridad. Precisamente, una de esas causas de turbulencia social en el mundo actual radica en la falta de armonía y en las tremendas desigualdades que se vienen generando. Desde luego, pienso que faltan políticas sociales, como acaba de denunciar la Comisión de Desarrollo Social de Naciones Unidas.
Estos desajustes vienen generando un ambiente de brutalidad, que no favorece para nada el entendimiento, puesto que la violencia no es un medio para reivindicar los derechos.
Seguramente tenemos que cambiar estilos de vida, ser más sensibles y vencer la tentación de la indiferencia, desprendernos de ambiciones que nos esclavizan, ser más humanos y llevar menos banderolas de superioridad que nos subyugan.
Hoy en día tenemos muchos contactos, pero pocos lazos profundos de fraternización. En realidad, solo parece movernos una mentalidad interesada, que nos lleva al desprecio y el abandono de los más débiles, de cuantos son considerados excluidos. Sinceramente, las relaciones fraternas suelen brillar por su ausencia, de lo contrario el horizonte de convivencia sería muy distinto, y todos caminaríamos hacia un mismo objetivo de humanización.
En este mundo relacional, el fraude y la simulación se sirven en bandeja. Nada es lo que parece. Cada uno camina a lo suyo, obviando que la promoción de un mundo más humano es tarea de todos y de nadie en particular. En ocasiones, parece como si tuviéramos una cultura del coleccionismo, con afán de ganancia, injertada en vena, o una sed de poder, con desvelo dominador, metido en nuestras entretelas.
Convendría, pues, interaccionar más y mejor, para que la sociedad avivase el instinto social de uno para todos y todos para cada uno. Algo muy distinto a lo que viene sucediendo en el mundo laboral, puesto que si los trabajadores reciben una porción menor del ingreso nacional, es debido a las políticas de las últimas tres décadas, que han distribuido el ingreso en favor del capital y en contra del trabajo. Es fundamental en el ser humano tener el mínimo vital en una sociedad en la que aspiramos a que actúe la justicia social, exigiendo a cada ciudadano todo lo que es necesario para el ansiado bien colectivo.