Los fabricantes de relojes suizos tienen pensado dedicar 2014 a persuadir a mujeres como Mo Oshodi de que desee las piezas de relojería como codicia su colección de zapatos.
“Tengo tres relojes, pero probablemente 300 pares de zapatos”, dijo Oshodi, de 38 años, compradora para marcas de moda en Londres. “Es una inversión muy grande. Prefiero comprar uno solo y conservarlo. Y comprar más zapatos”.
Después de que 2013 marcó el crecimiento en ventas más bajo desde la crisis financiera global, empresas que van desde Audemars Piguet hasta Richard Mille han dicho que su objetivo son las mujeres, en tanto intentan conseguir nuevas clientas pertenecientes a un segmento que representa nada más que 35% de la ventas en la actualidad.
Los ejecutivos del sector reconocen que en las últimas décadas las mujeres han sido descuidadas por esta industria que mueve 50,000 millones en la carrera por equipar a los hombres más ricos con símbolos de estatus para vestir.
“Durante muchos años, el sector relojero no se comunicó con las mujeres, punto”, dijo Franois-Henri Bennahmias de Audemars Piguet, quien se propone aumentar el porcentaje de ventas de su marca a las mujeres desde 25% hasta 35% en los próximos tres años. El crecimiento del sector se frenó el año pasado debido a que la mano dura contra la extravagancia en China redujo en aproximadamente $1,000 millones la venta de relojes.