La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y el Grupo Unidos por el Canal (GUPC) trataban de llegar anoche a un acuerdo para reactivar los trabajos del tercer juego de esclusas, pero al cierre de esta edición no lo habían logrado.
Tampoco se anunció si ambas partes pospondrían nuevamente la fecha límite para un acuerdo, tomando en cuenta que el último plazo venció ayer.
Sin embargo, GUPC y la ACP están decididos a buscar la forma de continuar con su contrato.
GUPC presentó en diciembre un reclamo de mil 600 millones de dólares en supuestos sobrecostos que la ACP no reconoce.
En su lugar la autoridad ha pedido al contratista presentar el reclamo por el mecanismo de solución de controversia que establece el contrato, pero la empresa exige una negociación fuera de estos parámetros.
Desde entonces se mantiene activa una amenaza de GUPC de retirarse de los trabajos de construcción de esta megaobra, pero reduciendo desde ya y drásticamente la mano de obra contratada.
Mientras tanto, los trabajos de la ampliación del Canal ya cumplen más de un mes y medio de estar técnicamente paralizados, situación que no ha sido cuantificada económicamente, ni dentro del cronograma de entrega de la obra, inicialmente pactada para octubre de este año y posteriormente para junio de 2015.
“Hasta que no analicemos bien el impacto de la baja producción, no podemos llegar a una conclusión”, señaló el administrador del Canal, Jorge Quijano.
En cuanto a la fabricación de las compuertas, destacó que siguen al mismo ritmo, aunque no hay nuevo contrato de transporte de las mismas.
De acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones, existe un conflicto interno entre las empresas que componen el GUPC, ya que no se ponen de acuerdo en cuanto al aporte de una suma de dinero para concluir la obra.
Mecanismos
Destaca la fuente que al finalizar el periodo de negociación, las partes pueden, por separado, tomar algunas acciones.
Entre las acciones podría figurar la paralización de las obras por parte del GUPC, mientras que la ACP podría rescindir del contrato por incumplimiento.
De acuerdo con reportes oficiales, en los trabajos de la ampliación solo quedan 1,000 trabajadores de los 14,000 que había antes de diciembre pasado.
Ello ha representado una paralización técnica de la obra que amenaza con extender la fecha de su entrega.
Sin embargo, este retraso compromete a las grandes inversiones que han realizado importantes puertos en el mundo, especialmente en Estados Unidos.
De acuerdo con algunos estudios, en total el sector logístico de Estados Unidos podría haber invertido cerca de $46 mil millones de dólares en infraestructuras como grúas más grandes, canales más profundos y líneas ferroviarias de mayor capacidad.
Además de los puertos en ese país, principal usuario del Canal de Panamá, también existen fuertes inversiones de dinero en Latinoamérica.