Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) calificaron de muy grave la revelación de que los negociadores del proceso de paz estaban siendo espiados y exigió al Gobierno que dé una respuesta.
“Esto que está sucediendo es realmente grave... No solo se está espiando desde Colombia a la delegación de paz del Gobierno Nacional, sino especialmente a la delegación de paz de las Farc”, dijo ayer el comandante Iván Márquez.
No indicó cómo sabe que ellos también fueron víctimas del espionaje y dio por hecho que si una de las partes fue vigilada, la otra también.
El caso de espionaje, divulgado el lunes por la revista Semana en Colombia, solamente mencionó el monitoreo ilegal de correos electrónicos y mensajes de texto de los negociadores gubernamentales.
La revista Semana reveló en 2009 un caso similar que desembocó en el desmantelamiento de un cuerpo policial secreto.
Desde Cuba, las Farc exigieron el esclarecimiento de la acción de inteligencia.
“El Gobierno tendrá que responderle al país y actuar de tal manera que no deje dudas acerca del origen e intención de este tipo de actividades que parecieran dispar contra un propósito superior que es el de la paz en Colombia”, manifestó Márquez, cuyo nombre legal es Luciano Marín Arango.
La víspera, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, negó que su administración tenga alguna responsabilidad en un presunto espionaje y ordenó una vasta investigación para determinar a los responsables.