Mudarse de residencia es toda una experiencia.
El mobiliario, las pertenencias de todo tipo, desde los utensilios de cocina hasta los juguetes del bebé, los trámites y el embalaje son sólo algunos de los detalles que le pueden poner de cabeza.
Planificación.
La clave para una mudanza exitosa es la organización.
Planificarla con anticipación es muy importante. Un seguimiento de todo en una libreta es ideal y le permite constatar lo que ya realizó y lo que hace falta.
Datos como el día de la mudanza, los trámites, los permisos requeridos, la hora y las personas que ayudarán a embalar son importantes.
Si piensa contratar los servicios de una empresa que se encargue del traslado, hágalo con anticipación.
El día de la mudanza, usted sólo debe dar la orden de lo que se va y lo que se queda, por ello, una reunión familiar no está de más, ya que la idea de dividir el trabajo y de que cada uno empaque lo que considera importante ahorra tiempo.
Cuando tenga todo empacado, ¡revise! Verifique que todo esté en orden, según lo anotado es su libreta.
Embalar.
Todos pueden participar a la hora de empacar, sólo tome en cuenta estos consejos:
Antes de sellar las cajas, Identifíquelas por contenido y ubicación.
Preferiblemente, guarde la ropa en bolsas de basura grandes, mientras que la ropa más delicada, en cajas especiales con barras para colgar.
Los artefactos electrónicos, Trasládelos envueltos en mantas y atados con cuerdas.
Cuando empaque la vajilla, tenga cuidado, fórrela con papel plástico de burbuja dentro de una caja de forma vertical, luego rellene los huecos con papel de periódico arrugado.
Envuelva las copas una por una en plástico de burbuja y guárdelas de pie en las cajas.
Los adornos, las cerámicas, y accesorios de vidrio o cristal, fórrelos en papel de periódico y ubíquelos ordenadamente en cajetas de pequeño y mediano tamaño.
Los artículos más pesados guárdelos en cajas pequeñas que se puedan transportar o mover con facilidad.
Los juguetes, dependiendo del material, puede ubicarlos en cajetas medianas o grandes.
En cuanto al mobiliario (comedor, camas, sillas, sofás, etc.) y la línea blanca (lavadora, estufa, etc.) trasládelos directamente al camión de mudanza con mucho cuidado. Si puede encajetarlos, mejor.
Todo lo que usted considere frágil y delicado (porcelana, vajillas, cerámicas, espejos, etc.), ubíquelos en cajas con un distintivo que diga "frágil" para evitar daños en el contenido.
Evite disgustos y pérdida de tiempo, considere que una mudanza sin organización puede ser caótica y llena de imprevistos, los cuales resultan en malos ratos y pérdida de dinero.