Son disciplinas que se abrazan, pero que no deben ser confundidas. Cada una tiene su propia función dentro del ámbito de la arquitectura y la decoración.
El diseño de interiores y la decoración se entrelazan, pero plasman diferencias de las cuales hablaremos a continuación.
Decoración interior.
Conocida como “el decor”, es considerada un campo del diseño. Según Lucho Gómez, diseñador y decorador de interiores, se refiere al arte de adornar un ambiente de modo que sea atractivo y acorde con la arquitectura existente.
Destaca el contraste de colores, los acabados, la elección de muebles y otras superficies como los planos de piso, los accesorios ligeros, las esculturas y la ubicación de alfombras o cortinas.
Diseño interior.
Esta disciplina indaga en aspectos de la arquitectura, la psicología ambiental y el diseño del producto. Es una práctica creativa que establece una dirección conceptual mientras analiza la información programática refinando la dirección del diseño y a su vez elabora documentos gráficos de comunicación y de construcción. Funciones como administrar las ofertas y las negociaciones del contrato con el cliente, desarrollar la documentación del contrato para facilitar la compra e instalación de los muebles, observar y divulgar la información sobre el progreso y la terminación del diseño, conducir la evaluación y la posocupación a nombre del cliente y reafirmar el estudio detallado de la arquitectura del ambiente son funciones del diseñador de interiores.
Detalles.
En resumen, “el decor” intenta obtener resultados agradables a la vista con el contraste, los acabados y los accesorios, la pintura, etc., mientras que el diseño interior se refiere a las características adaptables de los elementos del ambiente, los aspectos legales y la construcción o remodelación del inmueble.
Existen profesionales del diseño y la decoración que dominan ambas ramas.