Los peligros están presentes en cualquier parte y nuestro hogar no escapa a ello, por lo que debemos estar atentos para evitar que especialmente los niños puedan sufrir lesiones domésticas.
Accidentes más frecuentes:
*Caídas, principalmente en el baño y escaleras.
* Golpes contra hojas de ventana y puertas abiertas.
*Heridas, producto de objetos cortantes y punzantes.
* Asfixias por ausencia de oxígeno en el ambiente o por inmersión.
* Quemaduras por volcamiento de objetos con líquidos calientes o fuego.
*Introducción de cuerpos extraños al organismo como bolitas, semillas y otros, en oídos y nariz.
*Incendio por inflamación de la caja de fósforos o el paño de cocina.
Estos accidentes se pueden evitar tomando ciertas medidas como:
En la cocina, nunca dejar materiales combustibles cercanos a los quemadores.
Los medicamentos siempre guardarlos lejos de los niños.
Para evitar las caídas y resbalones, las superficies de tránsito y lugares de acceso deben permanecer libres de obstáculos.
Hay que cerciorarse de que las instalaciones, cables y enchufes eléctricos estén en buen estado.