Sequía agota energía eléctrica y parques eólicos siguen ociosos

Medidas

  • La empresa con sede en Recife tiene pensado apelar las multas y conectará algunos parques eólicos en el estado de Río Grande do Norte hacia fines de febrero, dijo el máximo responsable ejecutivo Marcos Aurelio Madureira da Silva. El resto de las líneas de Chesf estarán listas para fines de año, dijo.
  • “Tenemos muchos proyectos dentro de los plazos indicados y muchas veces, al comenzar la ejecución, se descubre que dichos plazos no resultan viables”, dijo Silva.

La sequía en Brasil está ejerciendo una fuerte presión sobre la producción de hidroelectricidad, pero no obstante 48 parques eólicos permanecen ociosos debido a que no están conectados a la red eléctrica.

La empresa estatal Chesf, una unidad de Centrais Eletricas Brasileiras S.A., lleva 19 meses de retraso en los proyectos de construir líneas de transmisión a parques eólicos construidos por empresas como Renova Energia S.A. y CPFL Energias Renovaveis S.A.

Los parques, que podrían abastecer 3 millones de casas, forman parte de un plan gubernamental destinado a incrementar más del doble la energía del viento, la biomasa y pequeñas plantas de energía hidráulica para 2022, según la empresa de planeamiento energético del Estado, conocida como EPE.

Transcurridos cinco años desde que Brasil comenzó a licitar los contratos para comprar energía de parques eólicos, la demora pone en evidencia los problemas que enfrenta el Gobierno buscando alternativas a las represas, que representan dos tercios del suministro nacional.

El enero más seco en 60 años está agotando los depósitos en las centrales hidroeléctricas más grandes del país, lo que genera el temor de que pueda haber apagones y racionamiento de agua si no llegan pronto las lluvias. “Un director de Chesf se presentó en televisión y dijo que la empresa abarcó más de lo que podía, pero que así tenía que ser”, dijo Jose Carlos de Miranda Farias, director de estudios en EPE. “Para mí, eso es un escándalo. Es como si fuera aceptable no cumplir con los plazos”.

Los consumidores de todos modos deben pagar la energía no utilizada, aunque los parques no estén conectados porque los contratos gubernamentales con los desarrolladores garantizan compras mínimas.

Están pagando unos 560 millones de reales ($233 millones) por energía eólica no conectada, y unos 3,000 millones de reales ($1,244.51 millones) por encender las centrales termoeléctricas que están reemplazando la electricidad eólica faltante, según la asociación de energía eólica Abeeolica.

“En principio, la empresa ya estaría produciendo, lo cual sería bueno para el sistema y bueno para los equipos porque fueron hechos para estar generando electricidad y no para estar parados”, dijo Jorge Augusto Saab, analista del accionista de Renova, Río Bravo Investimentos S.A. “La culpa la tiene una empresa estatal incompetente que no cumplió”.

El organismo regulador, Aneel, multó a Chesf con 12 millones de reales ($4.978,038) por sus demoras en la transmisión eólica.


Categoría
fecha edicion
old id
889
Fecha y hora de publicación