La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ya puso en marcha su plan B en caso de que Sacyr no retome los trabajos del tercer juego de esclusas en los próximos días.
Jorge Quijano, administrador de la ACP, confirmó ayer que desde el pasado miércoles le envió una carta al consorcio pidiéndole explicaciones. “De esta manera, dejamos constancia nuevamente de que están violando el contrato”.
De acuerdo con fuentes vinculadas al tema, ahora GUPC tiene un plazo de 8 días para responder a la carta de la ACP o abandonar de forma definitiva el proyecto, abriendo un proceso de demandas y reclamos de fianzas que llegan hasta afectar al Gobierno español.
Incluso, medios de comunicación españoles sostienen que la empresa estadounidense Bechtel, que quedó de segunda en el proceso de licitación de la megaobra, sería la que reemplazaría a GUPC para terminar los trabajos de la ampliación del Canal.
Se trata de la misma empresa que presentó un informe, luego del proceso de licitación, con una serie de deficiencias encontradas en la propuesta técnica de GUPC, incluido un mal cálculo en el costo del cemento que se vertiría en las nuevas esclusas, así como problemas eléctricos.
Sin embargo, la ACP no ha dado los nombres de las empresas que tienen interés en retomar el proyecto y con las que ha sostenido reuniones desde ya.
Quijano solo señaló que los representantes de estas empresas ya han visitado la obra para evaluar en campo su situación actual.
El conflicto surgió cuando GUPC presentó a la ACP dos reclamos que suman mil 600 millones de dólares por supuestos sobrecostos en la construcción de la obra, cifras que no reconoce la ACP.
El reclamo tendría que ir a un proceso de arbitraje, pero GUPC no cuenta con los recursos para continuar por su cuenta la obra si la ACP no les hace este pago que reclaman.
Sacyr, el líder de GUPC, ya ha previsto cuáles serían sus pérdidas ante el panorama de abandonar por completo los trabajos del Canal.
La empresa española ha admitido que se juega fianzas, anticipos y garantías por 573.9 millones de dólares, que incluyen 173.3 millones de dólares de fianza de cumplimiento, 21.7 millones de pago a proveedores, 363.4 millones de anticipo de obra y 15.5 millones por préstamos.
Mientras que todo el consorcio tiene una garantía frente a la ACP de 600 millones de dólares, de los que 400 millones son por el cumplimiento de la obra y están respaldados por la aseguradora Zurich.
El panorama preocupa al Gobierno español que el miércoles dijo que trataría de minimizar el impacto que tendría rescisión del contrato con la ACP.
La Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce), donde el Estado español tiene participación mayoritaria, prestó un aval inicial por 217 millones de dólares (unos 160 millones de euros) por si se ejecuta la fianza a Zurich y Sacyr no la reintegra en cinco días, detalló el diario El País.
La publicación añadió que por separado, Cesce suscribió un acuerdo por el que Sacyr se obligaba al pago de la prima y a reembolsarle el importe de la indemnización en el caso de que llegase a producirse el pago de la misma, de modo que solo habría peligro para las arcas públicas en un supuesto extremo de insolvencia del grupo.
El País también reveló que Sacyr ya contrató a un experto independiente para evaluar, junto a sus auditores, cuál será el impacto de hacerle frente al incumplimiento del contrato con el Canal de Panamá.
El tercer juego de esclusas debía entregarse en junio de 2015.
Mientras que la publicación española El Confidencial reveló que los inversionistas de Sacyr están preocupados por el costo de no retomar los trabajos en Panamá. Incluso vaticina que la empresa se vería obligada a reformular sus proyecciones financieras, ya que en las cuentas de 2012 la empresa incluyó como ingresos cerca de 951.3 millones de dólares que la ACP no les reconoce.
También en 2012 el consorcio GUPC tuvo minusvalías de 440.3 millones de dólares, lo que le obligó a recurrir a préstamos bancarios con HSBC y Banesco, informó El País.
Mientras tanto, los trabajos de la construcción del tercer juego de esclusas del nuevo Canal, con un 66% de avance, están totalmente paralizados.
Estados Unidos es uno de los países más interesados en el proyecto.
El administrador del Canal manifestó su preocupación en la carta enviada a GUPC, porque se está dejando pasar la mejor temporada para avanzar en la construcción, el verano.
Quijano también señaló el pasado miércoles que el Canal no teme a enfrentar cualquier demanda que presente el consorcio, porque la ACP ha actuado dentro de los lineamientos del contrato.
Entre tanto, Manuel Manrique, presidente de Sacyr, dijo que insistirán en seguir negociando con la ACP aunque esté paralizada la obra. “Mientras haya posibilidades, vamos a seguir luchando”, señaló Manrique.
