Claves
- Mayoría
- Los demócratas tienen actualmente una ventaja de 55 contra 45, pero están defendiendo más escaños, entre ellos algunos de estados de tendencia republicana.
- Intención
- Los republicanos han tratado de culpar a la Casa Blanca por el fracaso de la reforma migratoria, incluso antes de que se conforme una iniciativa en la Cámara de Representantes.
- Petición
- Los republicanos están buscando que el tema se aborde por partes y que la seguridad sea prioridad antes de contemplar un camino a la ciudadanía para quienes ingresaron sin permiso al país.
- Decisión
- Esa estrategia se opone a un proyecto más amplio que ya fue aprobado en el Senado.
El líder de la mayoría republicana de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, John Boehner, dijo que difícilmente se aprobará una reforma migratoria este año.
Se trata de una nueva señal sobre las escasas perspectivas que tiene una de las prioridades de política interna del presidente Barack Obama.
“Miren, hay una duda generalizada sobre si se puede confiar en que esta administración haga cumplir nuestras leyes”, dijo Boehner a reporteros en su conferencia de prensa semanal. “Y va a ser difícil de tramitar cualquier legislación migratoria hasta que eso cambie”.
Aunque Boehner instó al presidente Barack Obama para restaurar esa confianza, no hizo mención alguna a que los republicanos de base mostraron muy poco interés con una serie de principios generales que los líderes de ese partido revelaron en estos días.
Entre esos principios se encuentra la legalización de los inmigrantes, pero no la naturalización de los 11 millones que se encuentran sin autorización en el país, así como el reforzamiento de la seguridad en la frontera y en el interior del país.
Retraso
Un grupo de republicanos conservadores dijo que el Congreso debería esperar hasta el próximo año para legislar sobre el tema migratorio con el argumento de que no tenía ningún sentido discutir un punto que genera división entre ellos en un año electoral.
También argumentó que los republicanos tienen la oportunidad de lograr la mayoría y el control del Senado, por lo que podrían determinar los principios de cualquier legislación.
“Durante 15 meses he sido claro en la necesidad de que el Congreso y el Gobierno trabajen juntos en el tema de la reforma migratoria”, dijo Boehner. “Es algo que tenemos que concluir. Voy a seguir hablando con los miembros de mi partido sobre cómo avanzar, pero el presidente va a tener que poner de su parte”.
En junio pasado, el Senado aprobó un proyecto de ley bipartidista que contempla un reforzamiento de seguridad fronteriza, medidas para hacer cumplir la ley de inmigración y la naturalización de los inmigrantes que viven allí sin autorización legal.
La medida se estancó en la Cámara de Representantes donde Boehner y otros líderes republicanos rechazaron abordar su discusión de manera integral, en un solo proyecto de ley para, en vez, aprobar una ley por cada tema migratorio.
Los pesimistas comentarios de Boehner se produjeron dos días después de que el líder de la minoría republicana del Senado, el republicano de Kentucky Mitch McConnell, dijera a periodistas que las diferencias entre la estrategia de abordar la reforma de manera integral en una sola ley y el de hacerlo pieza por pieza en diferentes leyes constituía un “conflicto irresoluble”.
“No veo cómo se pueden conseguir resultados este año con dos cuerpos legislativos que tienen enfoques tan diferentes”, dijo McConnell.