A la hora de pintar su hogar debe tener en cuenta dos conceptos fundamentales: protección y decoración.
Para exteriores.
Estas deben resistir las condiciones climáticas que causan movimiento (contracción y dilatación), la luz del sol y radiación ultravioleta, agua y humedad y los cambios de temperatura. Además de buen cubrimiento, atención del color o del tinte, resistencia a la decoloración resistencia a las ampollas, resistencia a los hongo y a la abrasión.
Para interiores.
Debe tener un mayor cubrimiento, poco salpique, resistencia al lavado y sobretodo a las manchas; que se pueda retocar, facilidad para remover manchas y resistencia al rayado.