El jardín debe ser espacio agradable en donde nos sentimos relajados, iluminarlo adecuadamente nos permite disfrutar de esta área tanto de día como de noche.
Iluminación.Al momento de incorporar la luz, tome en cuenta la extensión y la forma del terreno.
El tamaño y el tipo de plantas, flores y árboles que forman el paisaje son aspectos que determinaran el tipo de montaje de luminarias. En jardines extensos y con árboles de gran tamaño se recomiendan las luces tenues.
Coloque artefactos de luz (reflectores) que iluminen en forma ascendente o proyectores con lámparas halógenas para una iluminación ornamental de los árboles.
Para paisajes de reducidas dimensiones, los faros y las antorchas medianas o pequeñas son la mejor elección. La iluminación debe ser sutil, sin encandilar.
Si su jardín cuenta con senderos, laberintos, o caminos de cemento o piedra, ubique luces en la parte inferior o a ras del suelo para lograr el efecto de una pista de aterrizaje.
No olvide que en fachadas y árboles la iluminación debe ir hacia arriba.
Lo último.La iluminación puntual es una de las últimas tendencias.
Resalta la flora y el follaje con efectos escenográficos que hacen resaltar el diseño del jardín.
Este tipo de luces se emplea en terrazas, jardines de hoteles y edificios.
Si cuenta con una piscina, esta idea será un valor agregado a su inversión.
Los maceteros luminosos están de lo más "in", ubíquelos en senderos, esquinas, o alrededor de la piscina.
Un jardín bien iluminado es una ventaja tanto en el aspecto funcional como en el estético e incrementa la imagen de su residencia.