Dólar barato

Por: Redacción 09/02/2014

La reducción del desempleo al 6.6%, la tasa más baja desde mediados de 2008, los avances tecnológicos en el campo energético, las compras de la reserva federal de papeles- valores de la deuda externa-, la constante recuperación de la venta de nuevas viviendas y otros índices económicos avalan los pronósticos del fin de la crisis y el retorno del liderazgo económico de Estados Unidos.
Se especula que el Fed (Reserva Federal de Estados Unidos, por sus siglas en inglés) podría anunciar el alza de los intereses bancarios a los niveles anteriores al desencadenamiento de la crisis. El gobierno de Barack Obama está transitando de la etapa de la dependencia del abastecimiento energético a la de autoabastecimiento y pronta exportación de hidrocarburos gracias a la US Pattent Aplication, esto es, el método de licuefacción de gases naturales que reducirá progresivamente las compras del crudo de origen fósil, que transformarían a Norteamérica de país importador a país exportador.
La revolución tecnológica de la extracción de hidrocarburos de los gases naturales puede cambiar los patrones de la explotación a nivel mundial. Pero la recuperación de la potencia económica estadounidense puede significar el epílogo de la era del dólar barato, causando trastornos sociales a los países endeudados en dólares, naciones emergentes como Brasil, Argentina, y en términos catastróficos a Venezuela.
Las emisiones inorgánicas de dólares, que llegaron a 40 mil millones diarios, ocasionaron la constante devaluación de la moneda en los mercados extranjeros, creando tentaciones desarrollistas de endeudamiento que, según los expertos, provocaron devaluaciones de monedas nacionales, como el bolívar venezolano, el real brasileño, el peso argentino.
La progresiva suspensión de emisiones inorgánicas de miles de millones de dólares engendrará limitaciones frustrantes para la adquisición de la divisa de mayor circulación internacional y podría arrastrar a los países que han dolarizado la economía, como Ecuador, Perú, Chile. Se necesitarán mayores volúmenes de monedas nacionales para comprar reservas de dólares cada vez más escasos y más caros, lo cual puede agigantar los procesos inflacionarios latinoamericanos.
El Banco Central de Venezuela ha establecido una tasa de inflación del 56%, pero puede elevarse por el cruce del sistema de control estatal de la venta de divisas por subasta y el dólar más caro en relación con el bolívar. Los países que tienen tratados de libre comercio con Estados Unidos acusarán menos estragos en el flujo de dólares, para lo cual tendrán que aumentar las exportaciones al mercado interno del país del norte.
Por contar con el dólar como moneda de circulación y por el TLC con Estados Unidos, Panamá se beneficiará con la recuperación del vigor norteamericano. Sin embargo, hay que estar preparados para afrontar los cambios, ya sea en la circulación interna del dólar, en las perspectivas de la importación de combustibles fósiles o por la licuefacción del gas natural, teniendo en cuenta el estrechamiento posible de la fuga de divisas.
La Zona Libre de Colón deberá estudiar fórmulas prácticas para recuperar las deudas venezolanas y caribeñas. Para la captación de dólares el turismo tiene un papel importantísimo, tratando de acrecentar el número de visitantes que paguen servicios con la moneda. Los ingresos crecientes de divisas al país por concepto del turismo y el establecimiento de jubilados norteamericanos abonan a nuestro favor.