¿Cuándo es el momento correcto?

Por: Redacción 09/02/2014

Si usted ha trabajado por años en una, dos o tres empresas diferentes a lo largo de su vida profesional, seguramente se ha preguntado hasta cuándo, sí, hasta cuándo dependerá de un salario, de una empresa, de un jefe o de una organización intentando encontrar la respuesta idónea que le permita definir cuándo es el momento correcto para lograr su independencia tanto laboral como profesional.
Al igual que usted, por muchos años, trabajé para empresas que no eran mías, por casi 28 años dediqué mi esfuerzo para conocer de arriba a abajo las empresas en las que era contratado, si bien es cierto mi jornada era de 8 horas, siempre buscaba conocer algo nuevo dentro de las organizaciones independientes de si se me paga más o no por ese esfuerzo extra, a la larga la recompensa vino por sí sola.
Uno en ocasiones busca identificar dentro de las empresas la verdadera vocación para llevar a cabo los proyectos, sin embargo, en muchas ocasiones las frustraciones son mayores, debido a la estructura de las empresas o la falta de una cultura de crecimiento dentro de las mismas, en las que muchas veces las posiciones son otorgadas a personal menos calificado con estrecha relación personal, con algún mando intermedio, el cual no aprecia el sacrificio que usted por años ha realizado, seguramente usted tomará uno de dos caminos, se mantendrá en su posición esperando un cambio pronto, expuesto a disminuir su rendimiento y perderse entre los del montón.
Por el contrario, si toma el camino de la superación y la búsqueda de nuevos horizontes el reto será constante, divertido, estresante, complicado, desesperante, satisfactorio, en fin, una montaña rusa llena de sube y bajas que al final te llena de satisfacción, hablar de todas estas emociones y sentimientos es hablar de la independencia profesional.
Si bien es cierto suena divertido, es esencial estar 150% convencido de que este paso es el próximo en su vida profesional, analizar cada una de las necesidades personales que usted pueda tener y entender que muchos de los gastos que actualmente su empresa cubre ahora deberán ser totalmente pagados por usted, es entonces el momento de poner en práctica los siguientes pasos:
1.- Defina qué es lo que va a hacer, esto le ayudará a no perderse en sentimentalismos de triunfo pensando que por el hecho de haber  trabajado para medianas o grandes empresas está usted listo para “comerse el mundo” y que todos aquellos clientes que gustaban de los servicios de la empresa ahora por obra y gracia se irán con usted, este es el primer error que no debe cometer.
2.- Defina cuánto quiere ganar al mes; si usted cuenta con una liquidación, bonificación o común acuerdo de la empresa en la que trabajaba, piense por un momento lo que este monto le costó y entienda que si usted no ejecuta actividades que le permitan mantener el mismo tipo de ingresos o superior, este fondo de soporte se irá diluyendo suavemente hasta el grado de no tener suficiente generación de ingresos, usted seguramente se reintegrará a la vida empresarial bajo el techo de una organización, lo cual no es malo, siempre y cuando lo identifique a tiempo; tenga la humildad de reconocerlo y finalmente cuando se integre, hágalo brindando su 125%, usted ya vivió la experiencia y no quiere estar en el mismo papel una vez más.
3.- Sea camaleónico y diversifique, sea flexible y abierto a cualquier cambio de dirección, los grandes empresarios no están donde empezaron ni hacen remotamente lo que hacían cuando tomaron esta decisión, vea alternativas posibles e identifique posibles aliados estratégicos que le permitan ampliar su gama de clientes y complementar su oferta de servicios, no intente hacerlo todo, comparta con otros y su esfuerzo será premiado, la riqueza que otros aliados puedan ofrecer a su oferta de servicios será valorada por sus clientes.
Haga un equipo con gente apasionada por lo que hace, gente que tenga hambre y deseos de querer más y más; si siente miedo por emprender algo lo felicito, el exceso de confianza te lleva al fracaso y no todo mundo tiene la fortaleza de levantarse.
Como mi buen amigo Elías dice, “la independencia nos es para todos”, y esto es algo que debemos entender, ya que de lo contrario viviremos frustrados ante adversidades.
Si mañana cuando se levante le da pereza ir a trabajar, porque no lo encuentra interesante, si mañana se irrita fácilmente cuando a media mañana le dan una contraorden, si mañana  o el martes desea que la semana termine para no ir más a la misma oficina, mejor haga un alto, ya que este no es el momento de ser independiente, su ritmo ha bajado y su hambre por el negocio se ha esfumado.
Los síntomas para ser independiente son fáciles de identificar, la mente se vuelve más audaz y creativa, los retos en tu trabajo son cada vez menos estresantes, tu interés por conocer algo nuevo crece todos los días y tu interés en aprender de otros se vuelve una rutina favorable, si tienes estos síntomas, además de la fiebre de manejar tu tiempo para balancear tu vida, entonces ese es el momento.