Un ucraniano que secuestró un avión de Ucrania a Turquía con la intención de desviarlo a Sochi, Rusia, justo cuando los Juegos Olímpicos de Invierno estaban comenzando, buscaba la liberación de opositores del Gobierno que están presos en su país, dijeron las autoridades.
El ministro de Transporte de Turquía insinuó que el hombre actuó solo y que posiblemente no tenga vínculos con grupos terroristas.
El viernes, el hombre de 45 años, identificado por la prensa turca como Artem Hozlov, aseguró traer una bomba y trató de desviar a Sochi el vuelo de Pegasus Airlines, que partió de Járkov, Ucrania.
La tripulación lo engañó y la aeronave aterrizó cerca de Estambul, donde fue sometido por policías que subieron sigilosamente al avión. Las autoridades no encontraron bomba alguna.
El secuestro ocurrió mientras miles de atletas de todo el mundo caminaban por un iluminado estadio en Sochi, en medio de alertas de que los Juegos Olímpicos podrían ser un blanco terrorista.
La televisora turca TRT informó que la Policía sigue tratando de determinar si Hozlov tiene nexos con algún grupo terrorista. No está claro cuándo podrían levantarle cargos.
Creemos que fue cosa de un individuo, dijo el ministro de Transporte de Turquía, Lutfi Elvan, a los reporteros sobre la pregunta de si se trató de un acto terrorista. Podría estar relacionado con Ucrania... Nuestros colegas dicen que no es un asunto grave. En Ucrania han habido violentas protestas contra el Gobierno desde hace dos meses.
Maxim Lenko, jefe de investigaciones del Servicio de Seguridad de Ucrania, manifestó que el habitante de Járkov quiso desviar el avión a Sochi donde el presidente ruso, Vladimir Putin, y el ucraniano, Viktor Yanukovych, se iban a reunir en el marco de las Olimpiadas.
El pasajero demandó la liberación de los rehenes en Ucrania, dijo Lenko, en referencia a las personas que han sido detenidas en las protestas. De lo contrario, amenazó con volar el avión.
La televisora turca NTV, citando a un pasajero no identificado, dijo que el detenido estaba pidiendo la liberación de los prisioneros en Ucrania, al igual que la de la ex primera ministra Yulia Tymoshenko, la principal enemiga de Yanukovych y quien purga una pena de siete años de prisión por abuso de poder.