La tradición del árbol de Navidad tiene orígenes muy variados. Existe la antigua creencia germana de que un árbol gigantesco sostenía el mundo.
Por otro lado, está la historia de San Bonifacio, quien fue el primero en plantar un pino como símbolo del amor perenne de Dios. Según cuenta la tradición, lo adornó con manzanas, para simbolizar el pecado original, y con velas, para representar la luz del mundo.
Pero lo cierto es que el origen e historia del árbol de Navidad está lleno de leyendas e historias muy diversas.
La tradición del árbol navideño se desarrolla ya ampliamente en el siglo XIX, especialmente en Europa, aunque pronto se extendió a América y finalmente a otros continentes.
Sea un árbol artificial o natural, lo cierto es que una de las costumbres de estas fiestas es montar el árbol con un serie de componentes, luces, guirnaldas y adornos, y los que reciben regalos los colocan en entorno a él.