En cifras
- 2 políticos también fueron espiados, según la revista Semana.
- 50 años lleva el conflicto armado en Colombia, que ha dejado miles de muertos.
La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) considera que los responsables del espionaje a los negociadores gubernamentales buscan hacer abortar el diálogo de paz que los rebeldes sostienen con el Gobierno colombiano, afirmó el jefe de la delegación rebelde.
Se necesita estar ciego para no ver que el propósito de esa actuación ilegal de los enemigos de la paz es hacer explotar en mil pedazos el proceso de La Habana, expresó Iván Márquez, jefe de los negociadores de los rebeldes, que desde finales de 2012 mantienen en Cuba un diálogo de paz con los delegados del presidente Juan Manuel Santos.
Márquez, cuyo nombre legal es Luciano Marín Arango, fijó la posición de la guerrilla en un comunicado que leyó ante la prensa, sin responder preguntas.
Nadie entiende la voltereta del Gobierno, que de la noche a la mañana cambia su apreciación, como veleta al viento, frente a tan graves hechos, dijo el guerrillero.
El caso de espionaje divulgado el pasado lunes por la revista Semana en Colombia, reveló el monitoreo ilegal de correos electrónicos y mensajes de texto de los negociadores gubernamentales.
A raíz de esas revelaciones, el presidente Santos relevó de sus cargos al general Mauricio Zúñiga, jefe de la inteligencia del ejército, y al general Jorge Andrés Zuluaga, director de la central de inteligencia técnica del ejército.
Santos dijo que ha ordenado que se investigue... qué fuerzas oscuras, si hay ruedas sueltas dentro del ejército. Negó que su administración tenga alguna responsabilidad en un presunto espionaje y ordenó una vasta investigación para determinar quiénes son los responsables.