En la decoración, el uso del color es fundamental.
El contraste de colores es una herramienta que transforma el espacio según nuestro estilo y personalidad.
Contraste.
Para gustos, los colores; por ello a la hora de "colorear" nuestra residencia u oficina, es ideal y divertido darle un toque personal al espacio.
Para aquellos que se identifican con la elegancia y la calidez, el estilo clásico es ideal.
Los tonos verdes, grises o amarillos; el blanco hueso o el crema, contribuyen a crear un ambiente sereno y suntuoso.
Si lo identifica la frase, "de todo un poco", el estilo ecléctico es el más indicado para usted, pero no se deje llevar y caer en el exceso.
Los colores dependen de los elementos del estilo. Usted elige el adecuado, de acuerdo a la combinación del espacio. No existen normas. Es una tendencia mixta que recibe múltiples influencias al combinar detalles y colores de distintos estilos, para lograr un resultado hermoso y estético.
Para los que añoran o se identifican con el estilo de los años 60 y 70, la decoración retro es su mejor elección.
El contraste de colores vivos, llamativos y vibrantes como el naranja o el rojo, y los colores claros y cálidos como el celeste y el rosado, son clásicos de este estilo.
Si lo que busca es paz, armonía y tranquilidad, el estilo zen es para usted.
El blanco es el color base en esta tendencia, pero contrasta con la gama que va del ocre al beige.
Tips.
Según Adriana Guerrero, decoradora de interiores, la base de un buen estilo es el correcto contraste de colores y la buena distribución del espacio.
Los accesorios que incluya dependen de la tendencia elegida.
En la decoración retro, añada estampados de flores; en el estilo clásico, muebles de madera o acolchonados con diseños a rayas en tonos claros o neutros, y en el estilo zen, complementos naturales.