Grandes, medianos o pequeños, usted los elige de acuerdo al estilo y al tipo de decoración.
Son esos pequeños detalles los que le pueden dar un cambio radical a cualquier sector de su casa. Elegirlos no es fácil y, en ocasiones, nos toma mucho tiempo hasta que encontramos esa pieza ideal que tanto hemos buscado.
Ideas.
A continuación, detallamos algunas sugerencias de acuerdo al estilo en particular. En el rústico, las fuentes de agua que simulan rocas son ideales; si el ambiente es clásico, los floreros dorados o chocolate con flores blancas y naranja intercaladas no son una buena opción.
En cuanto al estilo retro, los cuadros Pop Art y las estatuillas coleccionables de personajes de la década de los 60, 70 u 80 son un acierto.
En el campestre, las ramas de bambú o las flores silvestres insertadas en jarrones complementan el estilo.
En el estilo zen, las estatuillas asiáticas dan un toque cultural al entorno.
Tome en cuenta.
Según Lucho Gómez, diseñador de interiores, "la estética se basa no en la cantidad, sino en la posición". Los accesorios que ubique o incluya en el ambiente deben ser colocados de manera estética para evitar la sensación de agobio”.
Antes de incorporar cualquier accesorio, evalúe el espacio disponible y el tipo de muebles.
Un florero con o sin flores es un lindo detalle. Contraste el color de las flores con los tonos de muebles o paredes.
Una escultura, un portarretrato de plata, una máscara de pared, un cuadro, una lámpara o un hermoso pedestal, vitrina o centro de mesa son capaces de darle un nuevo aire a su sala, comedor o cualquier estancia. Elija un detalle y conviértalo en el protagonista de su hogar.