La Comisión Europea ‘lamenta’ la iniciativa suiza
- La Comisión Europea (CE) lamenta la iniciativa de introducir cuotas para la restricción de la inmigración europea a su mercado laboral votada por referéndum en Suiza, señaló la CE.
- La medida va en contra del principio de libertad de movimiento entre la UE y Suiza, reaccionó el Ejecutivo comunitario.
- La CE añadió que examinará las implicaciones de la iniciativa en las relaciones bilaterales entre el bloque y la Federación Helvética teniendo en cuenta el resultado del referéndum.
- Los suizos decidieron en referéndum volver a limitar la entrada de ciudadanos de países de la Unión Europea (UE) a su mercado laboral mediante el establecimiento de cuotas anuales de aquí a tres años.
Los votantes suizos apoyaron por poco margen una propuesta de ley para limitar la inmigración en la república alpina, un golpe al Gobierno, luego de que advirtió que esa iniciativa podría perjudicar la economía suiza y las relaciones con la Unión Europea.
La televisora pública suiza SRF informó que el 50.3% del electorado respaldó la propuesta del nacionalista Partido Popular de adoptar cuotas en todo tipo de inmigrantes. Aproximadamente, el 49.7% votó en contra del plan. La diferencia entre ambas partes fue inferior a los 30,000 votos, con una participación del 56% de votantes.
El resultado significa que el Gobierno tendrá que renegociar los tratados forjados con la Unión Europea sobre la libre circulación de trabajadores.
Hasta ahora, los ciudadanos de casi todos los países de la UE podían vivir y trabajar en Suiza sin apenas formalidades, mientras que los ciudadanos suizos podían hacer lo mismo en las 28 naciones del bloque.
Hace dos años, Suiza adoptó cuotas para los inmigrantes de ocho naciones de la Europa central y oriental, medida muy criticada por la UE. Antes del referéndum de ayer, los grupos empresariales advirtieron que muchas de las 80,000 personas que se trasladaron a Suiza el año pasado son vitales para la economía del país, por lo que reducir la inmigración más podría costar igualmente el empleo de ciudadanos suizos.
Siempre pensamos que el argumento sobre puestos de trabajo convencería a la gente, dijo el legislador Urs Schwaller, del centrista Partido Popular Cristiano, a SRF. Es obvio que no fue suficiente.
Schwaller dijo que el Gobierno suizo tendrá que iniciar una ofensiva diplomática y explicar a la UE que sus manos están atadas por el referéndum, al mismo tiempo que intenta evitar las sanciones de Bruselas.
Debemos demostrar a la UE que somos un socio fiable, agregó.
La nueva propuesta obliga al Gobierno a elaborar un proyecto de ley que amplíe las cuotas a los inmigrantes de Europa occidental, pero que limite los derechos de todos los extranjeros a traer a sus familias o acceder a los servicios sociales suizos.