El papa Benedicto XVI apeló hoy durante el rezo del ngelus al papel de la Virgen María como "estrella" que orienta por el camino marcado por Cristo a una Iglesia expuesta a las influencias negativas del mundo.
El Pontífice pronunció estas palabras con motivo de la festividad de la Inmaculada Concepción de María, que le hará acercarse esta tarde ante el monumento erigido a la Virgen en la Plaza de España de Roma, frente a la Embajada española cerca de la Santa Sede.
"Cada vez que experimentamos nuestra fragilidad y la sugestión del mal, podemos dirigirnos a Ella (la Virgen), y nuestro corazón recibe luz y conforto", dijo.
Añadió que "también en las pruebas de la vida, en las tempestades que hacen vacilar la fe y la esperanza, pensamos que somos hijos suyos y que las raíces de nuestra existencia se sumergen en la infinita gracia de Dios".
"La misma Iglesia, a pesar de estar expuesta a las influencias negativas del mundo, encuentra siempre en Ella la estrella para orientarse y seguir el camino marcado por Cristo. María es, de hecho, la madre de la Iglesia, como han proclamado solemnemente el papa Paolo VI y el Concilio Vaticano II", aseguró.
El Pontífice instó a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro, que desafiaron a la lluvia que amenazaba con un cielo cubierto, a que confiaran a la Virgen Inmaculada sus personas, sus familias, sus comunidades, toda la Iglesia y el mundo entero.
Asimismo, el Obispo de Roma pronunció, como es habitual tras el rezo del ngelus, unas palabras en español a los fieles de habla hispana, un discurso que llegó este martes con mayor motivo al tratarse la fiesta de la Inmaculada Concepción, celebración muy popular en España y Latinoamérica.
"La Purísima, como es denominada la Virgen en la liturgia de este día, fue preservada de toda mancha de pecado para ser digna morada del Cordero Inocente, abogada de gracia y ejemplo de santidad", comentó el Papa.
"Que el Señor nos conceda el don, por intercesión de la llena de gracia de purificarnos interiormente en este tiempo de adviento, para acoger con prontitud la venida de Cristo a nuestras vidas", agregó.