E n Navidad, la mejor manera de vivir el verdadero significado de la fiesta es representar un hermoso nacimiento en nuestro hogar, el cual nos haga sentir y vivir la esencia y valor de estas fiestas.
Un Nacimiento no es un adorno más, o un simple elemento dentro de la decoración. El mismo representa el amor, la fraternidad y el espíritu de compartir. Es una hermosa tradición que no debemos dejar perder ni pasar por alto.
Elementos.
Las tres figuras básicas del belén tradicional son: San José Obrero, el Niño Jesús y la Virgen María. Las figuras son confeccionadas por materiales diversos como cerámica, madera, hierro, acero, papel, plástico, entre otros.
También forman parte del conjunto los animales del establo, las casas, los molinos, los acabados que simulan el pasto y los lagos, generalmente, logrado a base de espejos.
Es tradición incluir representaciones de los pastores, los Reyes Magos con sus ofrendas, y las figuras de los ángeles que dan gloria a Dios, sin faltar la estrella de Belén.
En los países y regiones de habla hispana, el nacimiento es conocido como el Belén, el pesebre, el portal o pasito, que es la representación plástica de escenas de la Natividad de Jesús de Nazaret, que se suele exponer en las iglesias y en los hogares cristianos.
En muchos países, en especial en los de tradición católica, la construcción y exhibición de belenes forma parte de la liturgia navideña. En la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, Roma se arma anualmente un Belén de tamaño natural.
Historia.
La costumbre o tradición de los pesebres o nacimientos la originó, en 1223, San Francisco de Asís, en una ermita de Greccio. En principio, la escena del Nacimiento de Jesús era representada por personas reales dentro de un establo con animales.
San Francisco de Asís en el primer Nacimiento, incluyó al buey y al asno. Estos animales en el pesebre fueron descubiertos en las catacumbas de San Sebastián en 1877.
La idea de los nacimientos se consolidó como tradición en la península itálica en el siglo XIV y se promovió la difusión de los nacimientos en España, por el rey Carlos III y en el siglo XIII, por los frailes Franciscanos, al igual que en Alemania.
La decoración de los nacimientos cobró fuerza y se volvió un arte, en las épocas renacentista y barroca.
Cabe mencionar que los franciscanos utilizaron los belenes como método de evangelización, en América. Desde entonces, comenzaron a ser anacrónicos, y ya se incluían animales y plantas americanas, que en Palestina no se conocían.
El pesebre representa la presencia renovadora de Cristo que vino a salvar al mundo; la palabra Navidad proviene del latín 'natívitas', que significa nacimiento. En cada hogar debe haber uno para recordar la venida de El Salvador. Esta costumbre debe ser practicada en familia, como esencia y verdad de la época más hermosa del año.
Tipos.
Los nacimientos tradicionales están confeccionados en muy diversos materiales, desde el más fino cristal hasta la rústica madera. También existen los de colección, compuestos por piezas creadas por talentosos artesanos y artistas, que vienen firmadas y numeradas. Algunas de estas piezas alcanzan un alto valor tanto en el aspecto económico como en el artístico.