Ahora ya puede decir que no soy solo un apellido, dijo Cheyenne Woods, de 23 años y sobrina de Tiger Woods, tras lograr el primer título con entidad de su carrera como golfista profesional en el Ladies Masters australiano, un torneo con mayúsculas del Circuito europeo femenino y que ayer concluyó en el Royal Pines Resort Gold Coast.
La victoria proporciona a Cheyenne un pasaporte propio, tras abrirse camino por medio mundo y durante dos años ligada a su parentesco con el mejor golfista del mundo.
La jugadora norteamericana se impuso con 16 abajo y dos golpes de ventaja sobre la amateur australiana Minjee Lee.
Este es un gran logro para mí, dijo Woods.