Limpie el área de la cocina en un abrir y cerra de ojos, sólo siga el orden correcto para que la limpieza sea más rápida y eficaz. Evite limpiar en un sólo día, cada área tiene su turno.
Organizar.
Antes de iniciar la limpieza exautiva de su cocina, evite que el área de lavado o el fregadero este repleto de enseres sucios; si es así, lave inmediatamente y luego prosiga con el aseo.
Inicie con el horno. Si este no está exageradamente sucio, con solo un paño humedecido en bicarbonato sódico es suficiente, en cambio si tiene grasa incrustada, su limpieza es distinta: puede encender el horno por unos instantes, luego apaguelo y aplique el antigrasa o el lavavajillas; deje actuar por el tiempo que sea necesario y luego retire la grasa con abundante agua, sin embargo puede hacer la limpieza con el horno frío: primero retire con papel de cocina la grasa acumulada; con agua caliente y el antigrasa limpie las paredes interiores y la puerta del horno. Restriegue y aclare hasta que brille y seque con un paño seco.
Luego de finalizar la limpieza del horno, prosiga con el área de fuego
Retire los quemadores y las tapas superiores de la estufa y con un poco de limpiador o polvo fregar, limpie la zona donde se colocan las hornillas; friegue, aclarare y limpie las hornillas y la parrilla en el fregador y luego coloquelas previamente lavados y secos en su sitio.
Paredes y otras áreas.
Si su cocina tiene revestimiento de mosaicos, es el momento ideal para proceder con una limpieza profunda.
Aplique antigrasa en la zona y deje actuar por unos minutos o hasta cuando usted considera que sea necesario, pero si hay manchas muy rebeldes, utilice una esponja de material duro y restriegue el área afectada hasta eliminar la misma sacar brillo. No olvide los espacios entre los azulejos, ya que es el lugar más propenso a la acumulación de grasa, más aún si su ubicación es muy cercana a la zona de fuego.
Como siguiente paso, el extractor de grasa: retire las rejillas que actúan de filtro, rocíe con antigrasa y deje actuar por el tiempo que se requiere. Limpie el interior con una esponja humedecida de amoniáco; remueva la grasa de las rejillas con un cepillo pequeño, aclare con agua bien caliente y deje secar y luego colocarla en su lugar.
Siguiendo con el proceso de aseo, los sobres deberán estar despejados. No utilice cuchillos para retirar incrustaciones, puede frotar con una esponja de nylon especial para superficies delicadas, todo depende del material (mármol, o de madera).
Para finalizar.
Al momento de limpiar gavetas y armarios vacíelos y limpie con un trapo humedecido con limpiador. Seque bien antes de guardar las cosas. Es buen momento para repasar las fechas de caducidad de los alimentos enlatados y a su vez organizar por orden de importancia los utensilios de cocina (platos, vasos, cucharas, etc.)
Para finalizar, limpie las lámparas de la cocina, utilice limpia cristales o alcohol para eliminar con facilidad la grasa acumulada en el exterior e interior de la lampara.