Tengo cuatro patas, no soy un animal, me sirven ricas comidas que no puedo saborear, ¿sabe de quien le hablo?, pues de las mesas, ese complemento multifuncional que ha ido evolucionando junto con la historia y los cambios culturales.
Variedad.
No solo las tradicionales mesas de madera para el comedor , la cocina o cualquier otra área de la casa son las que están disponibles en el mercado. Los nuevos diseños apuntan a líneas y formas geométricas, caprichosas y en ocasiones que dan la impresión de solo servir de adorno, sin embargo todas y cada una cumplen con su ancestral y consabida función.
Innovación.
Todo evoluciona y las mesas no son la excepción Entre las novedades que podemos mencionar están las mesas de luz y las plegables..
Las de luz, por ejemplo, cuenta con un pie de hierro y una superficie redonda de madera o vidrio; son ideales en terrazas portales y recibidores.
Las plegables, populares por su flexibilidad, ahora tienen otra faceta, se pueden unir entre ellas mediante unos prácticos enganches, que permiten formar filas ordenadas y así optimizar el espacio a la hora de guardarlas. También puede adquirir los modelos tradicionales de madera y aquellos con base de lona.
Un poco de historia.
La idea de la mesa se halla por primera vez en la época de las antiguas dinastías de Egipto, unos treinta siglos A. C. de forma rectangular con un soporte central, o patas en sus cuatro ángulos. Las de tres pies y la redonda de un solo pie fueron conocidas por los egipcios y otros pueblos orientales. Sin embargo, fueron los griegos y romanos los que las utilizaron en mayor medida. Muchas civilizaciones la empleaban como soporte para sacrificios.