La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) pidió al Gobierno y a los medios de Brasil que adopten mayores medidas para la protección de los periodistas, un día después de que muriera un camarógrafo herido durante la cobertura de las protestas en Río de Janeiro la semana pasada.
La solicitud de la SIP tiene que ver con la demora del Gobierno brasileño en la adopción de medidas de protección para los periodistas prometidas hace más de un año.
La Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia de la República creó en 2012, el Grupo de Trabajo de Derechos Humanos de los Profesionales de la Comunicación en Brasil para prevenir asesinatos contra periodistas y acabar con la impunidad, indicó en un comunicado la SIP, con sede en Miami.
Santiago Andrade, camarógrafo de Band TV, de 49 años, murió este lunes después de haber permanecido hospitalizado desde el pasado 6 de febrero, tras ser alcanzado en la cabeza por un explosivo mientras cubría una protesta en Río de Janeiro contra el aumento del pasaje de autobuses que derivó en un enfrentamiento entre policías y manifestantes.
La SIP destacó como positivo el hecho de que la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, haya determinado que este caso sea investigado por la Policía Federal y no por policías locales. Para la SIP, los medios también deben tomar medidas de protección de los periodistas que cubren eventos con potencial de violencia.