El caso del pescador salvadoreño José Salvador Alvarenga, que es esperado en su país como un héroe por haber logrado mantenerse con vida en un barco a la deriva en el Pacífico más de un año, apunta a tener el mismo impacto que el de otros famosos y admirados sobrevivientes latinoamericanos.
Aunque al principio hubo dudas de la veracidad de la historia de Alvarenga, las comparaciones con los 33 mineros chilenos que estuvieron 70 días bajo tierra en 2010 y con los 16 uruguayos que en 1972 soportaron durante 72 días el frío, el hambre y la desesperanza en medio de los Andes, por mencionar solo los casos más conocidos, se hicieron enseguida inevitables. Por ahora no se habla de películas ni libros, pero el caso de Alvarenga, de 37 años, tiene todos los ingredientes necesarios para hacerlo tan atractivo como los mencionados: es la historia de un hombre que lucha solo contra la adversidad y la vence.
El náufrago afirma que a fines de 2012 zarpó de un puerto del sur de México a bordo de una embarcación abierta de fibra de vidrio y siete metros de eslora junto a otro pescador.