Hechos
- Acusación
- El expresidente del Gobierno italiano está acusado de pagar 4 millones de dólares a un senador para que cambiara de partido y así debilitar a un gobierno rival al del empresario, que eventualmente cayó.
- Influencias
- Berlusconi no asistió a la sesión de apertura. El magnate de los medios de comunicación, de 77 años, sigue teniendo influencia política pese a que se le despojó de su escaño en el Senado al ser condenado por evasión de impuestos el año pasado.
- Recurso
- El caso Ruby, en espera de que se resuelva la apelación, por el que Berlusconi fue condenado el pasado junio a siete años de prisión y a inhabilitación perpetua para el ejercicio de un cargo público por incitación a la prostitución de menores y abuso de poder.
El juicio contra el expresidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, por la supuesta compra de un senador para hacer caer al gobierno de Romano Prodi en 2008, comenzó, y en la primera vista ya se crearon los alicientes para que se convierta en un proceso de gran expectación.
En la primera audiencia Berlusconi fue declarado por el Tribunal de Nápoles en estado de rebeldía por no haberse presentado ayer en el aula y se prevé que tampoco lo hará hoy cuando continúe el juicio.
Hoy el Tribunal se dedicará a la admisión de las partes civiles que ayer presentaron su solicitud.
Por el momento, según la legislación italiana, el juicio puede continuar hasta que Berlusconi no sea llamado a testificar o los jueces tomen otra decisión.
La gran sorpresa de este juicio fue la presencia de Antonio di Pietro, como abogado de su partido, Italia de los Valores (IdV), que se personó como parte civil.
El exsenador Antonio di Pietro ha sido uno de los históricos adversarios políticos de Berlusconi, pero sobre todo es el juez que llevó el proceso judicial en 1992 conocido como Manos Limpias sobre la corrupción política generalizada en el país y que tomó el nombre de Tangentopoli.
Los abogados de Berlusconi argumentaron en esta primera vista que se habían producido algunas irregularidades en la presentación de la notificación del juicio a su defendido.
Di Pietro intervino para hacer notar que, a su parecer, habían sido incluso demasiadas las notificaciones respecto a lo normal, en lo que anticipa será un duro pulso del exjuez y los abogados de Berlusconi.
El exjuez de Manos Limpias se encuentra en la lista de testigos que ha presentado el fiscal, y en la que también aparece el expresidente del Ejecutivo, Romano Prodi.
Los jueces decretaron que las notificaciones habían sido realizadas con total regularidad, pues se entregaron en una de las residencias habituales de Berlusconi, en Arcore (norte de Italia) y a la secretaria personal de Il Cavaliere, Marinella Brambilla.
Por otra parte, en este juicio se ha presentado también como parte civil, en una decisión considerada histórica, el Senado italiano.
Una decisión que ha levantado duras críticas en las filas del partido Forza Italia, que lo consideran un ataque institucional contra su líder, Silvio Berlusconi, y una emboscada.