Ventajas competitivas que ofrece la ampliación del Canal de Panamá
- La ampliación de la vía acuática permitirá el paso de buques más grandes, lo que favorecerá a la industria marítima internacional, la cual por casi 100 años se ha beneficiado de las ventajas que ofrece la ruta, tanto en tiempo de tránsito como en costos.
- La comunidad marítima internacional y nacional observan con mucho detenimiento lo que acontece con las negociaciones entre las partes.
Los planes para que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) pueda retomar los trabajos del tercer juego de esclusas por su cuenta parecen haberse complicado.
El administrador de la ACP, Jorge Quijano, dijo la semana pasada que Panamá estaba preparada para el plan B, que consistía en retomar los trabajos de la megaobra sin el contratista actual, Grupo Unidos por el Canal, luego de que este suspendiera por completo la actividad desde el pasado miércoles.
Incluso dijo que la ACP declaró que GUPC había violado el contrato al detener las obras, y aseveró que no temía a demandas de parte del contratista, ya que todo se manejó dentro de los compromisos del contrato.
Esto llevó a que medios españoles mencionaran a dos empresas estadounidenses como las favoritas para concluir la ampliación del Canal de Panamá, entre ellas Bechtel, que compitió y quedó segunda en el proceso de licitación del tercer juego de esclusas.
Pero el tono de las conversaciones con GUPC cambió ayer, a pesar de que el contratista insiste en mantener paralizada la construcción, y se desconoce cómo esto afectará la fecha de entrega del nuevo canal, pactada para junio de 2015.
Los acercamientos vuelven a poner en debate las opciones financieras que aún quedan para que GUPC se mantenga en la construcción del tercer juego de esclusas.
Quijano se reunió ayer con representantes de la empresa y luego con la Junta Directiva de la ACP para evaluar las salidas al conflicto que tiene desde hace ocho días paralizada al 100% la ampliación del Canal.
Sin embargo, las partes no se han puesto una nueva fecha tope para tratar de llegar a un acuerdo sin un protocolo de negociación y esta vez sin la mediación de la aseguradora Zurich.
No hay fecha tope, pero esto no puede seguir por mucho tiempo más. Tenemos que ser muy prudentes y precisos en los pasos que tomamos durante este periodo. Nuestro interés es concluir esto lo más rápido posible y reanudar las obras con o sin GUPC, dijo Quijano a Panamá América.
Quijano también se pronunció ayer a través de un comunicado en el que se confirma que la ACP y GUPC están nuevamente intercambiando propuestas.
Seguimos abiertos a todas las opciones contempladas en el contrato, dando cada paso con mesura y mucha tranquilidad. Los fundamentos de la posición de la ACP se mantienen iguales. Tan pronto lleguemos a una u otra decisión, lo informaremos de inmediato, dijo el administrador mediante un comunicado.
El escrito señala que las discusiones se basan en la contrapropuesta presentada a GUPC por la ACP la semana pasada.
Según la ACP, actualmente, las discusiones se centran en puntos tales como la reanudación de la obra, fecha de entrega de todas las compuertas, formulación del cronograma de ejecución actualizado, aportes financieros de todas las partes y extensión de la moratoria de repago.
Comunicación
Aseguraron que durante el día de ayer, las partes se comunicaron vía llamada en conferencia para plantear sus posiciones. Los abogados de ambas partes continuarán las discusiones de las posiciones respectivas.
Mientras, hoy el administrador del Canal de Panamá se reunirá con empresarios en la Cámara de Comercio y posteriormente acudirá a la Asamblea Nacional de Diputados para explicar el avance en las negociaciones.
En tanto, la obra sigue paralizada desde el miércoles 5 de febrero, cuando el consorcio GUPC hizo efectiva su amenaza de paralizar las obras si la ACP no le reconocía supuestos sobrecostos por 1,600 millones de dólares.
Alrededor de 2,000 trabajadores fueron enviados a sus hogares con la promesa de que la empresa les llamaría posteriormente.
La obra de ampliación se retrasa aún más de lo que se había previsto, ya que GUPC indicó su finalización en 2015.
La ACP, ante la paralización de los trabajos en el tercer juego de esclusas, envió una carta al consorcio pidiendo explicación de lo actuado, tal como lo establece el contrato.
En cuanto al avance del programa de ampliación, hasta el 31 de diciembre era de 72.3%. Mientras, el diseño y construcción del tercer juego de esclusas registraba 66% de avance.
El conflicto entre la ACP y GUPC salió a luz pública el pasado 30 de diciembre, cuando el consorcio a cargo de la obra envió una nota a la ACP en la que señalaba que si no le reconocían los 1,600 millones de dólares en sobrecostos, suspendería los trabajos. Sin embargo, esta fecha fue pospuesta para el 31 de enero y posteriormente hasta el 4 de febrero, cuando concluyó el plazo para el protocolo de negociaciones.
Diferencias entre ACP y GUPC han prevalecido desde inicio de la obra
En marzo de 2009, tres consorcios presentaron sus propuestas para el diseño y construcción del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá.
El que obtuvo la mejor puntuación fue el proyecto presentado por Grupo Unidos por el Canal, liderado por la empresa Sacyr, junto con Impregilo, Jan de Nul y la panameña Cusa.
En ese mismo año se iniciaron los trabajos.
En 2011, el consorcio subcontrató a la empresa italiana Cimolai, con la finalidad de que la misma construyera las 16 compuertas que requiere el tercer juego de esclusas.
Las cuatro primeras llegaron al país el 20 de agosto del año pasado. Sin embargo, las otras cuatro debieron haber sido traídas en noviembre, pero se confrontaron problemas con la embarcación acondicionada para el traslado de las mismas y no se han podido resolver hasta la fecha y las grandes infraestructuras siguen en Italia.
En julio de 2012, GUPC presentó una reclamación a la ACP por 588 millones de dólares en la que pedía, además, ampliar el plazo para acabar con las obras debido a los retrasos en el vertido de cemento.
Según GUPC, la ACP rechazó varias veces la fórmula del concreto que debía usarse en las nuevas esclusas.
Las diferencias continuaron, como en todo contrato, sin embargo, se agravaron a finales de diciembre de 2013.
El administrador del Canal ha señalado en reiteradas ocasiones que la ACP no teme retomar los trabajos, ya que a la obra solo le falta un 28% aproximadamente y que lo más difícil ya ha concluido.
Desde el pasado 7 de enero las partes se han sentado a dialogar sin encontrar una solución al conflicto, no obstante, la obra sigue paralizada.