En el mundo entero se habla de la conservación del medioambiente y se realizan esfuerzos a todos los niveles para lograr este fin. La arquitectura moderna se hace eco de la respuesta responsable de quienes abogan y defienden el bienestar de la humanidad.
Esta necesidad de conservación la hemos trasladado a nuestro hábitat buscando condiciones óptimas para vivir con un mínimo de consumo energético.
Diseño.
Se trata de construir con espíritu práctico, con un bajo mantenimiento y un consumo reducido de energía eléctrica, agua y gas.
Para lograr este propósito se incorporan al diseño, materiales y técnicas modernas, que faciliten el ahorro y proporcionen comodidad.
Todos los factores que conforman la vivienda respetan la naturaleza y mejoran las condiciones de vida en su interior.
Equipamiento.
Es importante prestar atención a los materiales para construir, decorar y mantener la casa.
Por ejemplo: para los pisos convendrá usar revestimientos naturales, tales como corcho, madera o bambú, estos no contienen toxinas presentes en otros materiales.
Para mantener el aire limpio, opte por pinturas bajas o libres de compuestos orgánicos.
Elija los electrodomésticos adecuados y haga uso eficiente de la energía. Hoy puede encontrar artefactos de avanzada tecnología que permiten el ahorro energético.
Lo importante es aprovechar los recursos naturales utilizando productos y materiales ecológicos, su mantenimiento es diez veces más económico que el de una casa convencional.