Elegante y tradicional. Estas son las palabras que pueden definir al estilo criollo. Una tendencia decorativa que surge de la asimilación de la cultura europea en la nuestra, producto de la colonización y la amalgama de razas, costumbres y tradiciones.
Características.El decorador de interiores Lucho Gómez se refiere a esta corriente como el estilo que representa un ambiente sofisticado, que con gracia y buen gusto utiliza complementos y detalles tradicionales, los que entrelaza con piezas y elementos de corte europeo, que llegaron a nuestra cultura con la conquista española.
En cuanto al mobiliario, podemos mencionar tres alternativas: las sillas o muebles antiguos (también las replicas como opción) de madera tallada, las sillas de bronce y aquellas elegantes piezas de hierro forjado.
En todos los casos no pueden faltar los cojines de tela con diseños florales o a rayas para un toque más tradicional.
Una tendencia es pintar estas piezas de colores pasteles para darles una ambientación acorde con el entorno fresco y ventilado que caracteriza el tipo de vivienda.
Las mesas, generalmente son de bronce o madera, mientras que los muebles y otros auxiliares de madera tallada o pintada.
Detalles.
Se recomienda una iluminación cálida, preferiblemente en tonos ámbar (mezcla de luz amarilla) y de baja intensidad.
La mantelería es muy importante. Colores sobrios como el verde jade y el vino.
Los accesorios de porcelana y vajilla constituyen piezas decorativas dentro del estilo.
Peceras empotradas en la pared, las cerámicas artesanales, los óleos y plantas decorativas como los helechos complementan.