La limpieza en hogar es un hábito que evita enfermedades y hace que nuestro entorno sea más agradable y acogedor. Algunos sectores son más propensos que otros a la contaminación, a recibir mayor cantidad de polvo y suciedad en general.
El cuarto de baño.
Es uno de los puntos en los que el aseo y la limpieza son claves para la higiene personal. Los baños con baldosas, mosaicos o azulejos requieren de una limpieza diaria y con productos especiales. Los revestimientos tienden a mancharse con facilidad, lo que causa daños irreversibles. Si el cuarto de baño no tiene baldosas o azulejos, su limpieza en más sencilla, pero no menos profunda.
La cocina.
Por ser en donde se manipulan los alimentos, el aseo y la limpieza deben reinar.
Lo recomendable es barrer y trapear diariamente, sin embargo, puede hacerlo de cuatro a cinco veces por semana en caso de que viva solo.
Para eliminar la grasa acumulada en las paredes o la estufa no dude en utilizar productos especiales de limpieza de acuerdo a sus necesidades.
La limpieza de las gavetas y de los muebles auxiliares debe realizarse al menos tres veces al mes .
La recámara.
Cuando dormimos aspiramos y por ende, la habitación deben ser un espacio limpio y libre de contaminación.
Se requiere de una limpieza diaria o al menos de cuatro a cinco veces por semana.
Las cortinas tienden a acumular gran cantidad de polvo; así que hay que lavarlas cada cierto tiempo, igual las sábanas de su cama una vez por semana para evitar alergias a causa del polvo acumulado.
Cuando limpie no olvide debajo de la cama y de los demás muebles.
No olvide que.
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Una buena ventilación reduce el riesgo de enfermedades respiratorias. Ventile todos los sectores de su residencia.
Cuando limpie con desinfectantes, utilice guantes y máscaras. Evite un envenenamiento o alergia.
Los azulejos oscuros son los más propensos a manchas. Limpie diariamente en baños y cocina.
Lave las cortinas de su casa al menos dos veces al año ¡Acumulan mucho polvo!
Toda la familia puede cooperar en la limpieza del hogar.