No más ‘close up’
El pasado martes arrancó la nueva temporada de Canta Conmigo, con algunas deficiencias de audio o como ellos llaman “gajes del oficio”, a pesar de que es el mismo formato de siempre. María Elena Berberián debe pedirles a los técnicos de cámara que no le hagan primer plano porque sus brazos parecían de una luchadora de Glow y parecía abuelita.
Escandalosa
Massiel Mas se la pasó toda la noche pregonando que el bullómetro estaba activado, incluso se podían medir los decibeles de su chillona voz porque con su gritadera quería opacar a la tía Denise, quien sin tantos sobresaltos lució su pancita espectacular. Mi reina, que no se note que está hambrienta de fama. Tómelo con calma, por favor.
Doble sentido
Se supone que este es un programa para entretener a la familia, pero Angélica Lavítola no deja de lado sus comentarios con doble sentido. Qué es eso de decir que el tamaño no importa, mientras lanza miradas y sonrisas pícaras. “Niña”, dese bañitos de agua fría y dedíquese solo a opinar sobre lo que hacen los niños en tarima.
