En pleno siglo XXI no es posible adaptar el concepto tarjeta de racionamiento a la realidad venezolana, sostiene el profesor Pedro Pablo Alcántara, dirigente nacional del movimiento Un Nuevo Tiempo.
Esa experiencia fue aplicada por el gobierno de Fidel Castro al pueblo cubano, a partir de 1960. Y se explicaba por la precariedad de naturaleza tecnológica que había en la isla caribeña.
Pero, hoy, cuando la evolución de la electrónica permite que la acumulación de información de datas pueda ser manejada por bancos, llevan a una nueva modalidad que arrancó con el programa del chip, aplicado tanto en el Táchira (en el caso de la venta de la gasolina) como en el Zulia (para adquirir alimentos).
Esta es la modalidad que el Gobierno desarrollará, según los anuncios que han venido haciendo funcionarios del Ejecutivo nacional, aunque no han indicado cuándo se comenzaría a aplicar esta nueva práctica.
Pero en síntesis lo que va a ocurrir es que serán entregadas tarjetas a los compradores que aparecen en la data de Mercal y de Pdval para que tengan acceso a pagar alimentos, que van a ser subsidiados por el Ejecutivo nacional en esta red de abastecimiento.
De modo, pues, que ahora no podemos hablar de tarjetas de racionamiento, sino de racionamiento con tarjetas electrónicas.