Miles de manifestantes salieron a las calles en numerosas ciudades turcas, sobre todo en Ankara, tras la muerte del joven Berkin Elván, quien estaba en coma desde junio de 2013, cuando resultó alcanzado en la cabeza por un bote de humo durante las protestas en Turquía.
Las protestas de ayer se saldaron con diversas detenciones y varios heridos. Los familiares del joven aseguran que nunca participó en una manifestación, sino que había salido a comprar el pan cuando fue alcanzado en la cabeza por un bote de humo disparado por la policía.